Por. Marcelo Mallea H.-
Más de 14 mil kilómetros separan Yásnaia Poliana y San Bernardo, una distancia considerable; incluso, aumenta si tomamos en cuenta las similitudes que podemos encontrar entre ambos territorios a nivel cultural e histórico. Sin embargo, para un grupo de escritores y artistas esto no fue impedimento para fundar la primera colonia tolstoyana en 1904, en honor al conde Lev Tolstói. El proyecto se concretó gracias a Augusto D’Halmar, Fernando Santiván, Julio Ortiz de Zárate, Manuel Magallanes Moure y su esposa Amalia, quienes creyeron en la filosofía tolstoiana de trabajar la tierra, vivir en armonía con la naturaleza y crear artísticamente.
Si bien no fue la única colonia de este tipo, el experimento no perduró en el tiempo debido a la notoria inexperiencia de sus miembros en labores campestres, la falta de recursos, los conflictos familiares e intelectuales, entre otras cuestiones fundamentales que los obligaron a replantearse su permanencia.
Han transcurrido 121 años desde su disolución y San Bernardo continúa acogiendo la filosofía del gran escritor ruso, pero desde otra mirada: una que invita a promover el legado que dejó, haciendo eco de manera particular en esta tierra.
Así nació la Nueva Colonia Tolstoyana, de la mano de instituciones afines que buscaron en los principios filosóficos de Tolstói reconocer a cultores destacados del arte, la cultura y el patrimonio. Se les otorga un merecido reconocimiento público a manera de agradecimiento por su aporte a la comunidad, en tiempos donde este tipo de manifestaciones no son comunes y mucho menos se les da el espacio para que puedan realizarse.
Esta distinción, nació para reconocer la trayectoria, dedicación y talento de los artistas que impactan significativamente en el desarrollo social y cultural de San Bernardo. Más allá de ser un galardón, el premio rinde homenaje a la vocación, perseverancia, generosidad y profesionalismo de creadores que, con pasión, enriquecen el panorama de nuestra comuna.
Para los galardonados y sus familias, recibir el Premio Tolstoyano representa un hito de profunda trascendencia; un acontecimiento que los honrará por siempre en la memoria de San Bernardo. Este galardón se erige como un símbolo de gratitud y admiración hacia los artistas, intelectuales y creadores que han dedicado su vida a enriquecer nuestra cultura, demostrando que su labor inspira, motiva y deja una huella imborrable en el corazón de la comunidad.
Este premio se instituyó el 19 de enero de 2024 en dependencias del Rotary Club San Bernardo, en el marco del centenario del fallecimiento del escritor Manuel Magallanes Moure. El autor fue un símbolo de la bullente escena cultural de las primeras décadas del siglo XX junto al Grupo de Los Diez y la propia Colonia Tolstoyana. Magallanes, profundamente marcado por las ideas de Tolstói, encontró en la vida comunitaria una vía para acercar a los creadores a la naturaleza; un entorno ideal para la inspiración, la creatividad y la espiritualidad que convirtió a esta iniciativa en un faro de experimentación social.
En la primera versión participaron las siguientes instituciones: Cámara de Comercio de San Bernardo, Centro Cultural San Bernardo, Rotary Club San Bernardo, Corporación Cultural y Patrimonial de San Bernardo, Ateneo de San Bernardo, CDS Maestranza + Cultura, Memoria Digital, Cafetería Mol Plaza, periódico La Voz de San Bernardo y la Fundación Profesor José Recabarren.
Financiado con recursos propios y autogestión, el primer certamen contempló 6 categorías, además de reconocimientos póstumos y menciones especiales. Los galardonados 2024 fueron:
Patrimonio: Leonardo Portus.
Literatura: Ruby Saavedra, Mónica Montero y Mirella Neira.
Artes Visuales: Germán Araos y Constanza Hernández Díaz.
Música: Ignacio Hernández y Hernán Jara Salas.
Artes Escénicas: Mónica Zambra.
Artesanía: Artesanos Unidos de San Bernardo.
Reconocimientos Póstumos: David Silva Valdebenito y Omar Gatica.
Menciones Especiales: Miguel Ángel Castro Reveco y Juan Eduardo Díaz.
El 30 de mayo de 2026, en el Rotary Club San Bernardo, se realizó la segunda versión del encuentro con el fin de reafirmar el compromiso iniciado hace dos años. Asimismo, se formularon nuevos desafíos, lo que consolida un trabajo serio y profesional. Wladimir Shchekunov, representante de la Embajada de Rusia en Chile, y Olga Loshmanova, coordinadora de la Casa de Rusia, participaron en la actividad.
Las organizaciones convocadas por la Nueva Colonia Tolstoyana fueron: Rotary Club San Bernardo, Fundación Profesor José Recabarren, Cafetería Mol Plaza, Club de Leones de San Bernardo, Casa de la Cultura de San Bernardo, Corporación Educacional Laudelina Araneda, Corporación Patrimonial Población Obrero Ferroviaria, Ateneo de San Bernardo, Cámara de Comercio de San Bernardo, San Bernardo Radio, Coro de Profesores de San Bernardo, Rotary Club San Bernardo Sur, Memoria Digital, Agrupación de Folklore de San Bernardo, Centro Cultural Manuel Magallanes Moure y proyecto “Colonia Tolstoyana”, del profesor e historiador Boris Chiffelle.
Los galardonados fueron:
Literatura: Raúl Besoain Armijo, Gabriel Miranda Riquelme y Claudio Aguayo Lagos.
Patrimonio: Marcelo Mallea Hernández, Elena Valdivia Silva, Andrea Ortega Esquivel, Olga Disi Rojas, Juan Mario Miranda y Agrupación de Folklore de San Bernardo.
Música: Orquesta Sinfónica Juvenil Liceo Fidel Pinochet Le Brun, Safo, Nosindependencia, Coro de Profesores de San Bernardo, Manuel González Pérez y Coro Rotary Club San Bernardo.
Artes visuales: Alonso Muro y Daniela Francisca Martínez Muñoz.
Artes escénicas: La Péreztroika Circo Teatro de la calle e intervención social, y Catalina Moya Marchant.
Reconocimiento póstumo: Arturo García Araneda.
Es importante mencionar que Mónica Zambra—destacada actriz, docente y formadora escénica de nuevas generaciones— y Juan Mario Miranda—fundador y director de la Agrupación Folclórica CUCARA, presidente de la Agrupación de Folklore de San Bernardo y director artístico del Festival Nacional del Folklore— fallecieron recientemente. Su partida deja un vacío profundo en la comunidad, pero su valioso legado artístico e identitario seguirá vivo en cada escenario de San Bernardo.