Memoriamuseo

Escultura en metal

 

P asa casi desapercibida. Se encuentra atrapada en medio de una reja que divide los edificios públicos de la ex Gobernación de Maipo (hoy Delegación Provincial), y desafortunadamente este gigante de metal se encuentra abandonado a su suerte, deteriorado y rayado.

Obra del escultor Fernando Undurraga Prieto, elaborada en maestranza Socometal en 1993 e instalada bajo el nombre de “Memoria” tras ganar un premio del Ministerio de Obras Públicas.

Fernando Undurraga Nació en Santiago, Chile, en 1946. Entre 1966 y 1971 estudió en la Escuela de Bellas Artes de la Universidad de Chile, licenciándose en Bellas Artes. Fue discípulo de Berta Herrera, Sergio Mallol y ayudante de Sergio Castillo.

Ha sido profesor de escultura en el Instituto Superior de Artes Visuales de Santiago, en la Universidad de Chile y en la Universidad Central de Santiago.

Director de la Escuela de Bellas Artes de la Universidad ARCIS (1991), profesor del Taller Forma y Espacio.

Cabe destacar a quienes participaron como ayudantes en la obra: Marcelo Orellana, Jorge Báez A., Hernán González O., Juan Toro C., y como Capataz Luis Valdés

 


 

Hospital Parroquial

 

E s uno de los hospitales tradicionales más antiguos y que se ha mantenido en pie, a pesar de múltiples terremotos.

En San Bernardo, antes y durante la Guerra del Pacífico, la población sufría profundas crisis sanitarias y epidemias sin control. No todos confiaban en los “flebótomos”, boticas y “vacunadores”.

Debieron pasar algunos años para que el cura y vicario de San Bernardo, don José Duozorroza, en marzo de 1887 fuera autorizado para representar al “Ordinario Eclesiástico”, y así firmar la escritura del terreno para proyectar la construcción de un hospital para la feligresía de esta parroquia y recaudar el dinero para levantar un recinto.

“Hecho, que permitió al Arzobispo de Santiago, nombrar a una comisión encargada del proyecto, siendo su gran impulsor Monseñor José Joaquín Larraín Gandarillas, quien en 1888 bendijo el emplazamiento de la primera piedra. Pero los fondos reunidos eran insuficientes, sumado a la compleja situación nacional producto de la Revolución de 1891, dejando gran cantidad de heridos en las batallas, muchos de los cuales llegaron a San Bernardo” – cuenta la historia.

La gran obra se levantó en una chacra, propiedad de la familia Ducaud, sobre un terreno de 4.361 metros cuadrados, mientras que el edificio fue inaugurado en 1897, junto con la parroquia.

En octubre de ese año, la congregación “Hijas de San José”, asumieron la administración, aunque con una capacidad limitada para recibir a 35 pacientes, cifra que aumentó con nuevos aportes, para 80 personas.

El primer piso quedó conformado por cinco patios, una sala de hospitalización de mujeres; habitaciones de las religiosas y oficinas. En el segundo piso, se situaban las habitaciones para hombres, una botica y la Sala de Operaciones.

El hospital hizo frente a numerosos rebrotes de viruela, atendió a los heridos del terremoto de 1906 y el accidente ferroviario de 1955, entre otros trágicos episodios.

En 1920 se creó la Cruz Roja gracias a la colaboración de ilustres médicos; Luis Sepúlveda Salvatierra, Santiago Mac-Lean y Senén Palacios.

La decisión de construir la anhelada Maternidad no pudo concretarse hasta 1932, con la llegada del Doctor Luis Sepúlveda Salvatierra y una nueva Congregación…las Hijas de Santa Ana.

El primer zócalo es construcción de albañilería y el segundo de adobe y madera. Tiene un patio de luz en torno al cual se encuentra una galería. La capilla es de albañilería a la vista y en el otro un volumen rectangular producto de una ampliación.

El frente tiene un corredor y se accede al inmueble por una escalera central, su techo es de zinc.

 


 

Ex colegio San Pablo Misionero

 

C asa ubicada en Barros Arana 835 que pertenece a la iglesia Católica.

El terremoto de 2010 afectó a toda la propiedad, dejando al descubierto su fragilidad y desprotección.

Construida en el siglo XX, la casa es de marcado estilo francés, tipo “palacete” con corredor y decorado en pilares y balcones.

Tiene un antetecho bien ancho, decorado con molduras y un techo agudizado de zinc que originalmente era de tejuela de latón que remata en decorados de filigrana de fierro.

Su planta corresponde a un volumen lineal que al centro deja un corredor y en sus extremos dos volúmenes salientes con forma octogonal.

Tiene finas terminaciones en marcos, puertas y ventanas, además de rejas de fierro forjado, todo en estilo chalet, decorado “Gingerbread Style”, en una superficie de terreno de 1.200 m2

 


 

Hallazgos Santa Filomena de Nos

 

S i bien corresponden a “hallazgos arqueológicos aislados”, vale la pena difundir su descubrimiento, porque se suma a otros de gran importancia.

El informe preparado por el arqueólogo Charles Garceau de la Universidad de Chile en enero y junio de 2011, da cuenta de un estudio sobre aspectos culturales y arqueológicos emplazados en un área de proyectos inmobiliarios.

“Para el trabajo en terreno se aplicó la técnica de Inspección Superficial, como parte de una Prospección Arqueológica. Esta última constituye una herramienta primordial no sólo para el trabajo que desarrollan los arqueólogos al investigar y analizar las conductas humanas del pasado, sino también porque genera un importante apoyo para la protección del patrimonio arqueológico y cultural. Esto aporta información que va en pos de incrementar los registros o bases de datos que se tienen sobre sitios arqueológicos a nivel regional y nacional”

Fragmento de cerámica prehispánica correspondiente al hallazgo aislado Santa Filomena

Fragmentos de cerámica del sitio Santa Filomena 2

Material arqueológico del sitio Santa Filomena 2.

Lasca de andesita y fragmento de cerámica correspondiente a un borde de plato con engobe rojo

El informe indica que corresponde a un sitio: “con presencia de una dispersión de material arqueológico de densidad media. Se detecta la presencia de cerámica con características prehispánicas, destacando fragmentos de borde de labio redondeado, fragmentos con engobe rojo, fragmentos de paredes muy delgadas y algunos fragmentos ahumados. Se detecta la presencia de una lasca de andesita con talón y bulbo de percusión. Se detecta, además, la presencia de loza y vidrio de tipo histórico.

Las evidencias sugieren que corresponde a un contexto prehispánico habitacional, con una reocupación de épocas históricas.

 


 

Salvataje arqueológico Carozzi

 

C orresponde a entierros denominados como “4” y “5” en sitio Santa Filomena de Nos, durante la construcción del Centro de distribución de Empresas Carozzi, trabajo a cargo de Gabriela Vega, Licenciada en Arqueología; abril, mayo de 2007.

Vista general de “Entierro N° 4”

Vista general de “Entierro N° 5”

Detalle de craneo, entierro “N° 4”

Detalle maxilar y premolar de camélido encontrado en el sitio arqueológico

Fragmento con decoración incisa punteada

En marzo de ese año, un equipo de arqueólogos a cargo de la Licenciada, sra. Ximena Novoa realizaron un salvataje de dos esqueletos humanos en el lugar donde se construyó un galpón para albergar las instalaciones administrativas y de servicio del Centro de Distribución de esta conocida empresa. Posteriormente fueron notificados nuevos entierros prehispánicos en el terreno, rescatados por los Licenciados en Arqueología de la Universidad de Chile, Gabriela Vega y César Borie.

El informe final concluyó que:  “El individuo correspondiente al Entierro 4 es un varón adulto, el cual se encontró en un estado de conservación regular, prácticamente sin material cultural en su mismo nivel, aunque desde los niveles superiores se recuperó abundante fragmentería cerámica y algunos desechos líticos, en una matriz altamente homogénea, conformando una estratigrafía sencilla.
El individuo del Entierro 5, en tanto, corresponde a un infante, en malas condiciones de conservación, a lo que hay que sumarle el grave impacto del que fue objeto durante las labores de excavación de trincheras para fundaciones, mismas que condujeron al hallazgo del esqueleto. Éste también se encontraba sin asociación directa con material cultural; en el caso de los niveles superiores al de la inhumación, la cantidad de cerámica y lítico recuperada fue sustancialmente menor que en el Entierro”

En nuestra comuna se registran sitios arqueológicos de importancia, especialmente en Nos. El recurso hídrico del río Maipo fue intensamente aprovechado por comunidades Aconcagua e Inka.

La excavación de este salvataje arqueológico determinó que el sector fue habitado por grupos alfareros tempranos que dejaron restos cerámicos y contextos funerarios, además materiales líticos como puntas de proyectil y raspadores confeccionados con piedras del lugar.

Los entierros recuperados dan cuenta de un área funeraria con características Llolleo, evidenciadas por las ofrendas funerarias datadas entre el 800 y 890 D.C., incluyendo a un individuo de características Bato (180 D.C.)

El mapa de hallazgos arqueológicos se extiende hacia el Pucará de Chena, Haras de San Bernardo, Santa Filomena, Valientes de Nos y otros.

 


 

Fundo San Adolfo

 

E l antiguo caserón del fundo San Adolfo en Los Morros es uno de los ejemplos más representativos del establecimiento aristocrático en San Bernardo, después de la Segunda Guerra Mundial, 1945, año que inicia la construcción de la casa patronal, diseñada por  Osvaldo Fernández Larraín y terminada en 1949 gracias a la asesoría de connotado arquitecto Eduardo Costabal Echeñique, conocido por su diseño de la Clínica Santa María en 1937 y capilla del convento de las Carmelitas Religiosas de Providencia en 1943.

La enorme construcción se encuentra emplazada sobre una superficie de 1.500 metros, en una nave principal de 800 metros, de marcado estilo español.

Al recorrer sus amplios pasillos, llama la atención una escultura de mármol de Carrara, de aproximadamente 2 metros de altura y que representa a Paulo y Virginia, protagonistas de un famoso texto de literatura francesa. Sólo existen dos réplicas en nuestro país; en el Club de la Unión y en el Casino de Viña del Mar, obra del escultor italiano Tierzo de Malpieri.

En el terreno se levantó una capilla que contiene catorce cuadros de madera que representan el Vía Crucis y un Cristo del escultor chileno Domingo García Huidobro.

El lugar fue bautizado en honor a “Santa Teresita de Los Andes”, ya que Osvaldo Fernández Larraín, el antiguo dueño de la casa era primo hermano de Juana Enriqueta Josefina de los Sagrados Corazones Fernández del Solar (Teresa de Los Andes).

Cuenta la leyenda que, entre los exquisitos y refinados objetos de arte y muebles traídos del viejo mundo, aún es posible ver una mesa de fierro forjada con representaciones de ángeles y diablos, además signos zodiacales y figuras de las cuatro estaciones del año. Una maldición pesa sobre la mesa, según muchas historias.

En la actualidad este inmueble pertenece al Ejército.

 


 

Casa Urmeneta esquina O’Higgins

 

E s una casa-esquina muy interesante, por su construcción y estado de conservación, sin embargo resiste al paso del tiempo en completo abandono.

Según el “Inventario Patrimonio Cultural Inmueble” de la Dirección Metropolitana de Arquitectura Urbana, Ministerio de Obras Públicas, entre 1950 y 1980, esta propiedad albergó un colegio.

Su construcción data del S.XIX, tiene una superficie edificada de 700 m2, aproximadamente, en un terreno de 2.500 m2. El piso interior es de baldosa, muros de adobe, vigas y pilares de madera, cubierta de zinc.

Llama la atención su particular estilo, diferente por cierto a todo el entorno, especialmente al estar ubicado en un barrio que está rodeado de casas patrimoniales.

Construcción con planta en “L” de un piso, fachada reticulada por elementos ornamentales de madera sobrepuestos que dividen en forma vertical los muros entre ventanas y otro que va en forma horizontal, tal vez estilo de caballerizas.

Tiene un zócalo de mortero, así como sus ventanas y puertas, con madera tipo “palillaje”, junto a rejas de fierro forjado. Al interior tiene un patio cuadrado.

En su conjunto, más parece una estructura liviana y reforzada por adobe, que ha aguantado muy bien los múltiples terremotos.

 


 

Kiosco Plaza San Bernardo

 

C onstruido en 1893, el viejo kiosco es testigo privilegiado de constantes cambios urbanísticos, sin perder su uso y esencia que lo ha caracterizado a lo largo del tiempo.

Se construyó para la retreta dominical y sirvió como encuentro para actos cívicos locales, especialmente los fines de semana, después de la tradicional misa.

Construido en forma octogonal, al igual que la pileta, el kiosco ha sido restaurado en numerosas ocasiones. Tiene un subterráneo que sirve como bodega.

 

*Imagen: Wikipedia, plaza de San Bernardo, 2012

 


 

Covadonga N° 46

 

E l inmueble residencial, de principios del siglo XX, es un ejemplo tardío de las villas construidas próximas a la estación  de ferrocarril.

En general, es una de las pocas viviendas ubicadas en este eje patrimonial e histórico que se mantienen en pie con gran parte de su diseño original que funcionó como escuela vocacional y casa de reposo.

De estilo neoclásico, posee antejardín y un corredor de frente con llamativas columnas. Su fachada es simétrica, destacando también molduras, puerta de tablero de madera al centro que recibe a sus visitantes con patio en “U”, típico de la vivienda chilena y más al fondo, en una de sus habitaciones un sótano que al parecer, formó parte de una red más amplia de pasadizos.

Su otro frente tiene una galería que recorre todo el volumen, con madera y base cerrada con decorado y molduras.

 


 

Casas Viejas de Chena

 

E s un Monumento Histórico, pero más importante es un sitio de memoria mediante decreto N° 98 de 2018

Según información publicada por el Consejo de Monumentos Nacionales, “el Cerro Chena formaba parte de una gran hacienda de propiedad de la familia García de La Huerta. En el contexto de la Reforma Agraria y para evitar su expropiación, parte del fundo fue donado al Ejército de Chile e inscrito a favor del Fisco en 1971 y destinado formalmente en 1976 al ejército, que ya estaba haciendo uso de él desde comienzos de 1970, instalando el Cuartel Nº 11 de la Escuela de Infantería de San Bernardo.

En las Actas de Chena IV firmadas por Su Excelencia la Presidenta Michelle Bachelet Jeria, el  Ministerio de Bienes Nacionales y el Ejército de Chile, se acordó el retorno de una parte de estos terrenos al Ministerio de Bienes Nacionales para ser destinados al desarrollo del Parque Metropolitano Sur, cuyo Plan Maestro contempla en esta área la construcción de un memorial. Desde 2002 el Ejército ha realizado la entrega progresiva de terrenos para el desarrollo del parque.

El área se caracterizó por la presencia de amplias zonas rurales, en las cuales se implementó la Reforma Agraria. Con el desarrollo del ferrocarril y el asentamiento de la Maestranza Central de San Bernardo se generó un fuerte desarrollo local, industrializando y urbanizando la comuna, favoreciendo el surgimiento de un fuerte movimiento obrero vinculado a la Maestranza. Previo a su uso como centro clandestino de detención, en el Cerro Chena se desarrolló la tradición de la celebración del “Dieciocho Chico” el primer fin de semana de octubre. Luego del golpe de Estado, se articuló en torno a la Sección II de Inteligencia un centro clandestino de detención, torturas, ejecución, inhumación y exhumación, el cual está acreditado por diversos informes oficiales y proceso judiciales. La Sección de Inteligencia contó con dos instalaciones, una administrativa y otra operativa, que funcionaban en dependencias de la Escuela de Infantería, en San Bernardo y en Chena respectivamente.

En su accionar represivo se vinculó con Carabineros de la Tenencia de Paine y participó de diversos operativos cívico-militares para detener, torturar y ejecutar campesinos y trabajadores rurales de las localidades. Según el Informe Rettig existen 80 personas ejecutadas en el Cerro Chena; los archivos de Derechos Humanos y otras fuentes documentales señaladas en el expediente dan cuenta de 100 ejecutados en este recinto o por el accionar de militares de la Escuela de Infantería. Según la nómina entregada por Manuel Contreras Sepúlveda en su libro La Verdad Histórica. El Ejército Guerrillero (Santiago de Chile: Ediciones Encina Ltda., 2002), en este recinto estuvieron detenidas 441 personas, 353 hombres y 88 mujeres.

El sitio se relaciona con la detención y ejecución de 11 dirigentes ferroviarios de la Maestranza de San Bernardo en octubre de 1973, de 15 campesinos de Paine ejecutados en la Cuesta Chada, con las víctimas ejecutadas, inhumadas y posteriormente exhumadas en la Quebrada El Arrayán de la localidad de Los Quillayes, cerca del Lago Rape!, y con las víctimas inhumadas en el Patio 29, en el Cementerio General. La existencia del Cuartel Nº 11 de la Sección de Inteligencia se mantuvo en desconocimiento por muchos años, siendo luego reconocido por el Informe de la Comisión Nacional sobre Prisión Política y Tortura”.

Esta información se encuentra publicada en el sitio web y aclara que la hacienda fue “donada” al ejército por la familia García de la Huerta, mientras que algunas fuentes señalan que ésta fue vendida, lo que sí es cierto es la deuda del Estado de Chile en justicia, verdad y reparación.

El sitio debería tener un mejor acceso y contar con un Memorial que honre a las víctimas y a sus familias que no han cesado de buscar a sus seres queridos.

Mientras, el cerro Chena se impone como símbolo de nuestra ciudad, también nos recuerda que ciertos hechos no deben repetirse nunca más.

Más información:

Decreto declaratoria N° 98 de 2018
Descarga de Plano


 

La noria de la plaza

 

C onstruida en 1892, fue un avance importante en la ciudad porque permitió enlazar un sistema de agua potable proveniente de la vertiente El Canelo. Antiguamente contaba con una útil roldana y cubeta.

Un conflicto venía arrastrándose desde comienzos de siglo por las aguas de la vertiente El Canelo y su propiedad. En 1906 se contrató un préstamo para realizar obras de mejoramiento y manutención de las redes de cañerías, pero condicionado al Fisco.

En virtud de esta disposición se extendieron redes para dotar de agua potable a otras comunas, con la cual San Bernardo perdió el dominio y la exclusividad de las aguas.
En 1915 la municipalidad entabló una demanda contra el Estado, exigiendo la devolución de la vertiente, dado que ya se podía considerar pagada la deuda, que acogió la Corte Suprema en sentencia dictada en 1928.

Pasó el tiempo, el Fisco no entregó la vertiente y el agua comenzó a escasear en la población hasta que en 1952 sencillamente se desconectó la red desde el Canelo.

La vieja noria comenzó a perder popularidad y uso una vez que el abastecimiento residencial estuvo asegurado, además era menester mantener libre de accidentes el pozo, al menos algunas historias cuentan que efectivamente algunas personas cayeron a él.

Así, permanece a vista de todos la noria que en sus tiempos fuera utilizada como surtidero público y que hoy es símbolo patrimonial de un pueblo bicentenario.

 


Homenaje a Juan Guzmán Ortiz

 

L a 1era Compañía de Bomberos a su mártir Juan Guzmán Ortiz, muerto en acto de servicio 18 septiembre 1930 – 1989

Es el texto que leemos en la placa ubicada al costado del cuartel de la Primera Compañía de Bomberos de San Bernardo, adosada a una piedra, en homenaje al voluntario que lamentablemente falleció durante un incendio ocurrido en el patio de durmientes de la Maestranza Central de San Bernardo un 18 de septiembre de 1930.

Tras acudir presuroso a la emergencia, se une al combate de las llamas, sin embargo sufre un sincope a consecuencia de una parálisis intestinal según lo anunció el médico del Cuerpo de Bomberos, Doctor Luis Sepúlveda, falleciendo más tarde en el Hospital Parroquial a las 23 horas y 15 minutos a causa de una afección aguda del corazón causada por el ejercicio violento y agotamiento durante el incendio.

Placa homenaje a mártir de Bomberos, Juan Guzmán Ortiz, Primera Compañía

Placa de homenaje, respeto y recuerdo al primer mártir del Cuerpo de Bomberos en el centenario de su inmolación

en el Cementerio Parroquial de San Bernardo, donde descansa eternamente

Retrato de Juan Guzmán Ortiz, Primera Compañía de Bomberos de San Bernardo

 


 

Fortaleza incaica de Chena y sus contornos

 

M onumento arqueológico ubicado en las comunas de San Bernardo y Calera de Tango, hijuela Sexta del Antiguo fundo San Agustín. Puntilla Pucará hasta donde se accede por el camino Catemito.

Según el Consejo de Monumentos Nacionales, las investigaciones en el lugar no se comenzaron a desarrollar hasta fines de la década de 1950, después de que se descubriera un cementerio incaico en San Agustín de Tango, en 1925, al poniente del cerro donde se encuentra el pucará. En este contexto se elaboró la hipótesis de que el lugar había sido una fortaleza que servía de refugio defensivo para la población agricultora de la zona, durante la ocupación incaica del territorio. No obstante, no ha existido acuerdo entre los investigadores respecto de la intensidad que tuvo aquella ocupación.

Durante los años 70, Rubén Stehberg comenzó a trabajar sistemáticamente en la investigación arqueológica de estas y otras ruinas asociadas a la presencia inca en la cuenca del Mapocho. A partir de éstas, describió la existencia las ruinas de 9 recintos situados en la cumbre del cerro, rodeados por dos muros defensivos. De entre los primeros, destacó uno de mayor tamaño y forma rectangular, situado en una explanada de la cumbre de 50 por 26 metros, dotado de una puerta de acceso en su lado sur, alrededor del cual se encontrarían otros recintos medianos. En el interior del recinto mayor, describió la existencia de un promontorio de piedra y tierra de 8 metros de diámetro situado en su rincón sureste. Además, señaló la existencia de un conjunto de estructuras de piedra situado en el costado sur, dotadas de un corredor de entrada a la explanada de la cumbre, en dirección norte – sur, que a su vez separaba y proporcionaba muros a dos recintos semicirculares, cada uno con puertas de acceso y recintos interiores.

El pucará fue declarado Monumento Histórico en el año 1977. Producto de los sismos y las lluvias que durante siglos han afectado a esta construcción, el lugar se encuentra con un importante estado de deterioro, que se ha exacerbado producto de intervenciones humanas en un Monumento que ha carecido de señalización.

Una investigación encabezado por Stehberg realizada durante el año 2014 en la plaza intramuros del pucará, permitió determinar que en el lugar existen restos corresponden a un centro ceremonial o ushnu, similar a los existentes en las principales plazas de las instalaciones incaicas.

Los restos excavados presentaron la mayoría de los atributos que poseían los ushnus construidos por el Tahuantinsuyu: una plataforma con una estructura interna de bloques de piedra y tierra de forma cuadrangular, dotada de una rampa de evacuación en su costado oriente. Se encontraron numerosos bolones y piedras rodadas en su interior, y una amplia depresión en su sector central y sur, el cual pudo corresponder a una parte del sistema de drenaje de su pozo ceremonial.

Además, se encontraron restos fragmentarios de vasijas de cerámica, conchas y huesos de animal, compatibles con ofrendas y otras actividades ceremoniales realizadas en el lugar y, una roca de características especiales (bolón granítico con vetilla y piqueteado) que según los investigadores pudo corresponder a la piedra “para amarrar el sol”, que existía en la mayoría de los ushnus.

Esta investigación ha permitido señalar que en el lugar se tienen que haber realizado importantes actividades políticas, económicas y religiosas durante el período Tahuantinsuyu; y que el lugar fue un centro de reuniones donde convergían representantes del Inca con las autoridades de la población local, para concertar acuerdos. Los hallazgos han complejizado la discusión sobre el rol que tuvo el pucará de Chena, en principio reconocido sólo como una fortaleza militar, al que también se habían asociado actividades ceremoniales y de observación astronómica.

Lamentablemente, a pesar de su importancia, se encuentra en completo abandono.

 


 

Molino de San Bernardo

 

L a Historia de Molinera Ferrer Hnos. S.A. comienza con la llegada a Chile de don José Ferrer Torres en el año 1907. Con un gran espíritu aventurero este joven catalán de 17 años deja su tierra natal en la provincia de Barcelona en busca de nuevas oportunidades.

Su esfuerzo lo llevó a desarrollarse como un destacado trabajador en el rubro panadero. En 1913 compra una de las panaderías más importantes de Santiago, y viendo el giro positivo que tomaban sus negocios en nuestro país, José Ferrer invita a sus hermanos Andrés y Antonio a participar en el negocio.
En 1923 los tres hermanos compran el Molino San Bernardo, proyectando convertirse en uno de los principales abastecedores de harina de Santiago.

En esos tiempos el molino era un antiguo edificio de adobe de tres pisos, que supo albergar los sueños, el trabajo y el esfuerzo de una familia. Años más tarde el antiguo edificio de adobe, dio paso a un moderno edificio de cinco pisos, con equipos de alta calidad, convirtiéndose en una de las plantas molineras más grandes del país.
En cuanto a otras industrias, la más antigua es el Molino, que está ligado a los orígenes de la ciudad. Ubicado en San José 010.

Uno de sus primeros dueños fue don Ramón González. A comienzos de siglo pasó por diversos dueños hasta que en 1923 fue comprado por don José Ferrer, quien junto a sus hermanos Antonio y Andrés (españoles) constituyeron la Molinera Ferrer Hermanos S.A. Bajo su administración el Molino se transformó en una de las grandes industrias de San Bernardo; una ventaja que tenía era el desvío de la línea ferroviaria que permitía que los carros con trigo llegaran directamente al Molino.

Hacia 1940 el antiguo edificio de tres pisos, de madera y adobe, fue reemplazado por uno más grande, de cinco pisos, con maquinaria avanzada, que permitió elevar su producción de 20 quintales métricos de trigo diarios en 1923 a más 2.500 quintales métricos en la actualidad, constituyéndose en una de las cinco plantas más grandes del país con su reconocidas marcas “San Bernardo” y “Del Sol”, harinas industriales y de repostería que gozan de prestigiosa calidad.

 


Covadonga 178

 

L a casa es un ejemplo de nuestro pasado tradicional, en buen estado de conservación, a pesar del terremoto de 2010, la estructura se encuentra habilitada y funcionando como establecimiento educacional del Colegio Superior del Maipo.

La superficie edificada es de 2.000 metros cuadrados, aproximadamente sobre una superficie de terreno de 3.000 metros cuadrados.

En la esquina existe una construcción octogonal que originalmente pertenecía al conjunto, mientras que otro similar forma parte de la casa (torreón-mirador).

La materialidad del inmueble es: baldosa, zinc, madera, albañilería, de estilo neoclásico, volumen central levantado sobre medio piso y escalinata al centro, planta en forma de “U” que recuerda al patio de vivienda chilena, corredores con pilares y decoraciones, barandas con balaustres de hormigón, cornisamiento con molduras y detalles artísticos en sus frisos, ventanas con arcos de medio punto y maravilloso trabajo de carpintería.

Esta casa fue testigo del casamiento de la folklorista Clara Solovera y el Doctor Pablo Toledo.

 


 

Población Balmaceda

 

L a Población obrero-ferroviaria Balmaceda es un interesante conjunto residencial urbano, con casas construidas para maquinistas y funcionarios administrativos de la Empresa de Ferrocarriles del Estado y la Maestranza Central.

Recordemos que el trabajo de construcción del tendido ferroviario hasta San Bernardo finalizó en 1857, creando así un nuevo impulso de desarrollo en los pueblos contiguos a Santiago, transformándose en polo de crecimiento social y económico.

Conjunto habitacional modelo, cuyas características principales son: casas edificadas sobre una superficie de 100 metros cuadrados, terreno total de 10 hectáreas, viviendas amplias, con buen patio, baldosas, madera y cemento, con techos de zinc y en algunos casos tejas cuadradas.

La población está organizada sobre una base de calles principales y pasajes octogonales; es recomendable declarar a todo el conjunto “Zona Típica”.

 


 

Teatro Municipal

 

E l edificio que albergó al Teatro Municipal de San Bernardo es el más claro ejemplo de abandono patrimonial entregado a la presión inmobiliaria.

Además de su estilo Quiteño, el teatro Municipal destaca por su volumen compacto, rodeado de curvas en sus esquinas, balcones, ventanas de fierro forjado, elementos únicos de gran presencia, elegancia y amplitud que recibía a grandes compañías de teatro y una surtida cartelera cinematográfica que alternaba con temporadas de gran jolgorio, como la Fiesta de la Primavera donde el poeta laureado se encargaba de loar a la reina cada año en grandes veladas bufas y carnavales.

Su arquitecto fue Alberto Risopatrón, importante decano de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Católica y primer Presidente del Colegio de Arquitectos de Chile, en 1933 e inaugurado el 12 de febrero de 1938.

Construido en albañilería estucada, ladrillo, hormigón, madera (Raulí), techo de zinc y baldosa, sobre una superficie edificada de 620 a 800 metros cuadrados  este conjunto mezcla diversos estilos arquitectónicos, por ejemplo su cornisa Griega y ventanas circulares símil de un barco, no tienen precedentes.

La capacidad del teatro, en sus dos niveles, era de 1.000 personas, 400 en platea inferior y más de 600 en galería del segundo piso, sumando dos palcos para autoridades e invitados especiales, con una excelente vista al escenario principal que poseía una excelente acústica.

Hasta 1953 fue propiedad municipal, posteriormente fue arrendado y vendido a la sociedad “Santander Hermanos” que lo administró hasta 1960, aproximadamente donde fue adquirido por la familia Arenillas que de vez en cuando intenta venderlo al mejor postor sin importar su continuidad como cine o si es demolido para construir, como el caso del castillo de la familia Pavlisa en un restaurante con estacionamientos.

Sin comentarios.

El periódico local “La Opinión”, en su edición del 19 de febrero de 1938, publicó el discurso inaugural del Teatro:

“Señor Gobernador, señoras y señores: Una vez llegado a la municipalidad, mi más grande preocupación ha sido la de servir los intereses de San Bernardo y satisfacer cada una de sus necesidades.
Como no me ha sido posible darle solución a todos los problemas, debido a factores de orden económico, que entraban toda iniciativa, estime que concluir el teatro que alcaldes anteriores habían iniciado, era una demostración palpable que la municipalidad, dentro de sus escasos medios, trataba de satisfacer aspiraciones justas y antiguamente sentidas por el vecindario.
Así fue como, contando con la valiosa cooperación de todos mis colegas y la del diputado don Pedro García de la Huerta pude encontrar los fondos necesarios para dar término a esta obra y entregarla hoy a la ciudad para que tenga un local cómodo y elegante si se quiere, donde venir a recrearse con actos que le hablen al espíritu y contribuyan a hacerle más simpática esta jornada de la vida que necesitamos adornarla para que no sea un desierto abrasador de egoísmos y sufrimientos.
He encontrado un concesionario que, estoy cierto, pondrá todo su entusiasmo a satisfacer debidamente las aspiraciones muy justas de tener espectáculos buenos, en el amplio sentido del concepto, que recreen a la vez que eduquen.
El Alcalde que habla, se siente orgulloso de entregar a la ciudad esta obra, prueba palpable de que la municipalidad se preocupa del pueblo, y de recordar en esta oportunidad a los alcaldes anteriores señores: Arturo Dagnino y Jorge Valdivieso, cuya labor en este sentido, me ha cabido continuar.
Señores, espero comprenderéis el sacrificio que significa la construcción de este teatro y que él envuelve, a la vez que una obra de adelanto local, un medio poderoso de cultura y de esparcimiento.

A vosotros lo entrega la Municipalidad, ya que para vosotros ha sido construido: os ruego si considerar que sólo como un homenaje a la ciudad y al vecindario, se inaugura hoy 12 febrero, aun cuando la obra está inconclusa, faltando detalles que le darán mayor presentación y comodidad.
He dicho”.

 


 

Pileta de la Plaza

 

N uestra plaza principal es un lugar lleno de historia. Cada esquina hace recordar su estampa pueblerina rodeada de numerosos tesoros patrimoniales.

Destaca la pileta de bronce donada por el empresario minero José Tomás Urmeneta, según datos en 1862.

El plano original de la Villa consideró la construcción de una “plaza de armas”, según tradición española, fundando ciudades dotadas de un fuerte rodeado de amplios espacios urbanos para el ejercicio de armas, o de tropas.

Era común ver mercados de abastos, donde llegaban comerciantes en carretelas a vender productos frescos del campo. Esta forma de comercio es antecesor de vegas o ferias libres.

En 1887, la Municipalidad dictó una ordenanza para transformar la Plaza, trasladando el mercado para construir hermosos jardines y árboles.

Otro elemento característico de la villa de San Bernardo es su disposición en “Plano de Damero”, con calles horizontales y perpendiculares muy definidas, formando un tablero de ajedrez.

Durante ese tiempo el acaudalado hombre de negocios entregó a recaudo tres hermosas piletas para el agua las que fueron repartidas en distintas ciudades de Chile; una de ellas en la ciudad de Ovalle, cerca del mineral de Tamaya, lugar donde don José amasó gran parte de su fortuna, y la otra en San Bernardo, mientras que se desconoce la ubicación de la tercera pileta.

La aleación que don José Tomás usó para fundir las pilas es especial para campanas, con minerales de las minas de Tamaya, con alto contenido en cobre, oro y plata, ya que éstos otorgan el sonido característicos de las campanas.

 


 

Bogie de Madera

 

E s una de las colecciones más valiosas del Museo Ferroviario de la Quinta Normal, toda una rareza patrimonial construida en madera.

Este bogie, o plataforma que sostiene un conjunto de ruedas de una locomotora, fue trasladado desde la Maestranza Central de Ferrocarriles de San Bernardo, uno de los pocos que fueron fabricados con madera y planchas metálicas en la Maestranza de Concepción a comienzos del siglo XX.

Su trocha es de 1.676 mm., tiene una altura de 1,10 mtrs., un largo de 3 metros y un ancho de 2,55 mtrs.

Se declaró monumento histórico en 2006.

 

Fotografías: Museo Ferroviario de la Quinta Normal

 


 

Locomotora 306 Tipo 20

 

H acia 1972 se mantenía en la Maestranza Central de Ferrocarriles de San Bernardo el modelo 306 Tipo 20 “M.S.B.”, de un total de 42 que prestaron servicios en la Red Sur, llevando trenes livianos de pasajeros.

Las locomotoras fueron construidas por  Balfour Lyon Cía. y la Sociedad de Maestranza y Galvanización Caleta Abarca entre 1911 y 1912, con disposición de ruedas típico del modelo norteamericano 4-4-0.

Hacia 1957 funcionaban sólo 6 debido al aumento de peso de los trenes. Cabe destacar que el costo de fabricación de las 306 era de 50.000 pesos de la época.

En septiembre de 1963, para celebrar el centenario de la inauguración del ferrocarril entre Valparaíso y Santiago, la 306 condujo un tren de época, llegando en medio de aplausos a la Estación Mapocho.

Su peso era de 78 t., con una velocidad de 70 kilómetros por hora, consumiendo 142 litros de agua y 18 kilos de carbón por kilómetro, un largo de casi 15 metros con tender y una potencia de 570 H.P.

 


 

Locomotora 205 Tipo 22

 

S ólo 9 máquinas fueron fabricadas en Estados Unidos por Rogers, entre los años 1884 y 1893, sobreviviendo la 205 Tipo 22 “M.S.B.” de 1893 (Maestranza San Bernardo) en la colección del Museo de Quinta Normal.

Fue declarada monumento histórico el 30 de mayo de 2006.

Estas locomotoras llegaron a Valparaíso en el vapor “Coya” y fueron armadas en Valparaíso y Santiago para trabajar como máquinas de maniobras y carga en patios, por su limitada carga de carbón.

Funcionó hasta 1970, con un peso de 34.800 t., su velocidad máxima era de 30 kilómetros por hora, consumía 1.000 litros de agua y 900 kilos de carbón por kilómetro, el largo era de 36 metros, con ténder, y potencia de 468 H.P.

La 205 en los patios de la Maestranza Central de San Bernardo, 1978

La locomotora 205 Tipo 22 con las siglas M.S.B., Maestranza de San Bernardo

Crédito imagen en B/N: "Los Ferrocarriles de Chile", Wilfrid F. Simms

 


 

Locomotora 439 Tipo 51

 

L ocomotora destinada a transporte de carga entre Talca y Concepción.

Construida en Alemania por la firma Borsig en 1907, el Estado adquirió 14 unidades a través de Gleisner y Compañía, asignándoles los números 432 al 445, hacia 1924 se les dotó de recalentadores y válvulas de pistón.

Fueron dadas de baja entre 1968 y 1972, existiendo una de éstas en la Maestranza Central de Ferrocarriles de San Bernardo, la 439 Tipo 51 “M.S.B.” que fue trasladada al Museo de Trenes de la Quinta Normal.

Pesaba 72 toneladas, su velocidad promedio era de 50 kilómetros por hora, consumiendo 20,4 litros de agua y 20,5 kilos de carbón por kilómetro, un largo de 17 metros y una potencia de 998 H.P.

 


 

Locomotora 211 Tipo 38

 

E stas locomotoras fueron fabricadas en 1896 por las firmas norteamericanas Cooke, Baldwin y Rogers. En total hubo 45 de estas máquinas que se usaban para pasajeros y carga.

La producción de las Tipo 38 comenzó con el primer prototipo en 1889, por Baldwin, continuando hasta 1902.

Su apogeo se produjo entre los años 1949 y 1960, pero a fines de los ’60 (1968), sobrevivían 17 y en 1973 apenas dos que fueron trasladas a Osorno y Concepción, y en 1974 fue retirada la última, una de ellas era exhibida en los patios de la Maestranza Central de Ferrocarriles de San Bernardo, la 211 Tipo 38 “M.S.B.” (Maestranza San Bernardo) que hoy se encuentra en el museo de la Quinta Normal como la segunda más antigua de la colección.

A fines del siglo XIX se le instaló un sistema de aire comprimido que después se hizo masivo en toda la red de ferrocarriles. Su fabricación es americana pero su tender es de tipo europeo.

Su peso en servicio era de 83,98 toneladas con una velocidad máxima de 65 kilómetros por hora, consumía 160 litros de agua y 20 kilos de carbón por kilómetro recorrido, su largo con tender era de 15 metros y su potencia de 622 H.P.

 


 

La “Súper Montaña”

 

G igantesca locomotora construida en 1935 por la firma alemana Henschel & Sohn.

La empresa de Ferrocarriles del Estado adquirió 10 unidades, todas operativas hasta 1969-1970 entre Santiago y Talca, luego de la electrificación de ese tramo, fueron reemplazadas por trenes eléctricos y diésel.

En los patios de la Maestranza de San Bernardo era exhibida la 1009 Tipo 100 “M.S.B.” (Maestranza de San Bernardo), hasta su traslado al Museo de Trenes de la Quinta Normal.

Su peso promedio era de 185,35 toneladas, alcanzaba una velocidad de 120 kilómetros por hora, consumía 274 litros de agua y 34 kilos de carbón por cada kilómetro recorrido, su trocha era 1.676 mm., de altura 4.265 m., más de 25 metros de largo y 2355 potencia H.P.

Arriba: La 1009 Tipo 100, “Súper Montaña”, para expreso de pasajeros en el Museo de la Quinta Normal, abajo: en los patios de la Maestranza Central de Ferrocarriles de San Bernardo, su lugar de origen

Crédito imagen en B/N: "Los Ferrocarriles de Chile", Wilfrid F. Simms

 


 

La “Macho Alemán”

 

E sta particular locomotora declarada Monumento Histórico en 2006, fue más conocida como la “Macho Alemán” por poseer cilindros internos de gran poder.

Modelo construido por la firma alemana Borsig entre 1905 y 1907. La Empresa de Ferrocarriles del Estado adquirió 77 unidades, prestando servicios en patio y carga.

El caso de ésta, cuya numeración es 407, Tipo 47, con las siglas “M.S.B.”, Maestranza de San Bernardo, prestó servicios hasta 1978 y se encontraba en los patios de nuestra Maestranza Central hasta el día que fue trasladada al Museo de Trenes de la Quinta Normal donde se mantiene en exhibición.

Su peso era de 77 toneladas, su velocidad de 50 kilómetros por hora, consumía 127,2 litros de agua y 15,9 kilos de carbón por cada kilómetro recorrido, su trocha era de 1.676 mm., altura 4.083 m., y  largo (con tender), 14,15 mtrs., además una potencia de 595 H.P.

Cabe destacar que sólo se mantiene esta locomotora en pie de toda las tipo 47.

Arriba apreciamos a la “Macho Alemán” al interior del Museo de Trenes de la Quinta Normal y abajo en los patios de la Maestranza Central de Ferrocarriles de San Bernardo

Créditos imágenes: Museo Ferroviario Quinta Normal y "Los Ferrocarriles de Chile", Wilfrid F. Simms

 


 

Locomotora N° 18 Tipo 59

 

E sta reliquia histórica exhibe en su placa de numeración el “18” y las siglas “M.S.B.”, que significa Maestranza de San Bernardo.

Construida en 1910  por A.Borsig y adquirida por Chile en una feria internacional realizada en Argentina, sin embargo el mito ferroviario contaba que fue un regalo del gobierno de ese país con motivo del bicentenario, por eso el número “18”.

Su compra fue autorizada el  24 de febrero de 1911 y dada de baja en 1971, su velocidad promedio era de 90 kilómetros por hora y su consumo de agua, 96 litros por cada kilómetro, mientras que su consumo de carbón bordeaba los 12 kilos por kilómetro.

Tiene una altura de 4,20 metros y un largo de 1515,93 metros, con una potencia de 845 H.P.

 

Arriba: Locomotora N° 18 en Museo Ferroviario de la Quinta Normal, abajo: Misma locomotora en los patios de la Maestranza Central de San Bernardo, 1978

Créditos imágenes: Museo Ferroviario Quinta Normal y "Los Ferrocarriles de Chile", vol.5 Wilfrid F. Simms

 


 

Tender 3557

 

L a locomotora N° 3557 Tipo “W”, “Presidente Ríos”, de 1.200 H/P. y 90 toneladas de peso en vacío, primera de su serie, fue fabricada en la Maestranza Central de San Bernardo, en reconocimiento al presidente Juan Antonio Ríos (1942).

Esta locomotora prestó servicios en la red norte de Ferrocarriles y se construyó con materiales nacionales e importados que no eran patentados en Chile.

Hoy, sobrevive el Tender sostenido por un solo bogie (juego de ruedas), en el Museo Ferroviario Estación Baquedano, comuna de Sierra Gorda.

El estado de esta pieza histórica de nuestro pasado ferroviario sanbernardino se encuentra en mal estado, no presenta restauraciones y no ha sido puesta en valor.

Arriba: Imagen del Tender que exhibe su identificación, N° 3557

Abajo: La Locomotora “Presidente Ríos”, recién inaugurada en la Maestranza de San Bernardo

 


 

Parque Público de Esculturas

 

E l Parque Público de las Esculturas se encuentra ubicado al interior de la Casa de la Cultura, en el Parque Municipal García de la Huerta.

Es el resultado del “Primer Reencuentro con la Madera”, interesante proyecto realizado entre los meses de septiembre y octubre de 1999, que contó con la participación de importantes escultores nacionales; Roberto Polhammer, Arturo Gallardo, Daniel Baez, Rocío Margarit, Ingrid Hernández, Javier Vega, Lorenzo Triviño, Olga Disi, Patricio Salinas, Alejandro Lacassie y Cristóbal Pulido, con la producción de Anita Quiñones.

Algunas de estas piezas escultóricas ya no se encuentran en el parque, pues han sucumbido al paso del tiempo, la falta de mantención y las numerosas intervenciones paisajísticas, sin embargo aquellas que están disponibles van camino a desaparecer, de no mediar una pronta intervención.

Javier Vega – “Vínculos”

Roberto Polhammer – “Herida”

Rocío Margarit – “Multiplicidad de Sugestiones”

Lorenzo Triviño – “Sin Título”

Patricio Salinas D. – “Sin Título”

Alejandro Lacassie R. – “Pensamiento”

Cristóbal Pulido A. – “Cristal”

Daniel Báez C. – “Tan sólo una Mirada”

Arturo Gallardo G. – “Simiente”

Olga Disi R. – “Ellas”

Ingrid Hernández – “Trueno en Madera”

 


Memorial Jenny Barra

 

L a plaza Guarello es el mejor lugar de emplazamiento para este memorial que recuerda a Jenny Barra Rosales, estudiante de enfermería, 23 años, detenida el 17 de octubre de 1977 por Agentes de la DINA cuando regresaba a su casa.

Este importante memorial testimonia y evidencia el dolor de toda una comunidad  frente a hechos criminales que marcaron los días más oscuros de nuestro país.

El informe de la “Comisión Nacional de Verdad y Reconciliación”, señaló que: “El día 19 de octubre de 1977, al salir del Jardín Infantil G 27, de la Población Teniente Merino, donde trabajaba, es detenido por un grupo de agentes de civil, el joven Hernán Santos Pérez Álvarez. Este último, militante del PS y amigo de Jenny Barra es golpeado con manoplas e introducido a viva fuerza a un vehículo. El secuestro fue presenciado por numerosos testigos quienes lograron registrar la patente de uno de los vehículos utilizados. En el interior de dicho vehículo fue vista, acompañada de tres sujetos, Jenny Barra estando ya detenida”.

Muchos años después, en 2012, la ministra de la Corte de Apelaciones de San Miguel Soledad Espina, junto al director nacional del Servicio Médico Legal, Patricio Bustos, comunicaron a la familia que se había logrado identificar restos óseos de Jenny,  recuperados en la Cuesta Barriga en 2001, los que correspondían a pequeños fragmentos que quedaron en la mina Los Bronces.

En noviembre de ese año, su madre, la señora Laurisa Rosales y toda su familia, acompañaron a Jenny hasta el Cementerio General de Santiago, para realizar un homenaje en el Memorial del Detenido Desaparecido y Ejecutado Político, lugar donde hoy descansa.

La Situación Judicial Rol 06-02-F es: “Sumario, con diligencias de investigación pendientes”, sin condenados ni procesados en esta causa.

El Memorial está construido con numerosas figuras talladas en madera de “durmientes de ferrocarril”, a manera de Chemamüll, alzando los brazos al cielo, todo cercado por un perímetro de rejas metálicas y una placa  que dice “A las Víctimas de la Dictadura”.

Es posible sugerir al personal de aseo y ornato municipal que mantiene las áreas verdes de la plaza que no disponga de este lugar para guardar efectos y herramientas, tales como palas, escobas y otros al interior del memorial; de esta manera se honrará y cuidará de mejor manera este espacio que es respetado y valorado.

 

 


 

Casa Dávila Basterrica

 

L amentablemente esta hermosa casa de 800 metros cuadrados, contigua a la estación de ferrocarriles de San Bernardo se encuentra en muy mal estado y presenta serios daños estructurales.

Destacan sus galerías giradas construidas para obtener distintas vistas a lo largo y ancho de la casa, además su estructura de pino oregón y muros de adobe, estilo ecléctico que incorpora a su vez tres elementos de construcción ingleses con detalles en sus frontones y techos pronunciados.

La casa tiene galerías en tres de sus frentes asimilando a las construcciones que existen en las costas de nuestro país (recordemos que San Bernardo era el lugar favorito de la elite santiaguina para veranear).

 


 

Cementerio Parroquial

 

E s uno de los Cementerios más antiguos del país, junto al cementerio General. Según datos, comenzó a construirse en 1824 bajo el mandato de Alejo Eyzaguirre en una superficie de terreno de 10.000 metros cuadrados.

Su planta en base a un eje central que divide la zona de grandes pabellones con los mausoleos de menor tamaño con circulaciones transversales menores, se diferencia de la estructura y tradicional de planta en cruz, como en otros camposantos de la Región Metropolitana.

En la antigua entrada de calle Balmaceda, hoy clausurada, se encuentra la capilla de Santa Marta y en la esquina el tradicional bar “Quitapenas”, otro símbolo del barrio.

Por este mismo eje podemos ver los pabellones más antiguos, muchos mausoleos, algunos seriamente dañados desde el terremoto de 2010.

El Cementerio Parroquial se encuentra integrado a la trama urbana del pueblo, en una zona residencial, considerando que desde la fundación de la Villa de San Bernardo, éste quedaba en los “extramuros”.

En Hispanoamérica, los difuntos eran sepultados en iglesias o al costado de éstas. En 1804 se ordena la construcción de cementerios para cautelar la salud pública y velar por el decoro de los templos.

En la República (1819) se establecen cementerios públicos en todo el país y en 1872 se exhorta a los párrocos cuyas parroquias aún no tenían cementerios.

Es importante ponerlo en valor porque en este camposanto se encuentran numerosos personajes históricos y familias fundadoras de nuestra ciudad. Sólo por nombrar a una parte de estas grandes figuras, nombramos a: poeta Romeo Murga Sierralta, doctor Luis Sepúlveda Salvatierra y Amalia Dagnino de Sepúlveda, primer mártir de Bomberos Juan Guzmán Ortiz, el mausoleo de Baldomero Lillo Figueroa (sus restos hoy descansan en la ciudad de Lota), la heroína del Batallón Victoria, Cantinera Juana Alcaíno de Rejas (trasladada al mausoleo de la Catedral de San Bernardo, Malvina Araya Miranda, la “Malvinita”, el padre Joan Alsina Hurtos, asesinado durante la dictadura militar, Miguel Aylwin Gajardo y su esposa Laura Azócar, el comediante Jorge Pedreros Avilés y su esposa Gladys del Río, la madre Camila Álvarez, Manuel González y Arturo Koyck, dos obreros ferroviarios de la Maestranza Central, también fusilados durante el período de la Dictadura Militar chilena.

Los restos mortales de Joaquín Barrientos Contreras, Ismael Soto Islas, José Francisco Vargas, Juan Bautista Durán Durán, José Luis Jeldres y José Eufasio González, veteranos de la Guerra del Pacífico que integraron el Batallón Victoria fueron trasladados al mausoleo de la Catedral de San Bernardo, a excepción de Apolinario Cañon Burgos fallecido el 13 de agosto de 1917 a los 59 años de edad.

Algunos lugares de interés:  Pabellón antiguo, Sociedad de Obreros San José, Cuerpo de Bomberos de San Bernardo, Hijas de Santa Ana, Círculo Ferroviarios Jubilados San Bernardo, Sociedad Mutual Hijos del Sur, Centro Social Mutual de San Bernardo, Sociedad Progreso de Socorros Mutuos de San Bernardo, Virgen de los No Nacidos y la Cruz Roja, entre muchos otros.

Actual entrada al Cementerio Parroquial

Antigua entrada al Camposanto

Mausoleo Progreso de Socorros Mutuos de San Bernardo

 


 

Casa de la Cultura

 

L a Casa de la Cultura de San Bernardo es casi el único espacio cultural que posee nuestra comuna y donde se tejen diversos mitos y leyendas urbanas.

Se encuentra ubicada en el antiguo fundo “La Divisa” que era propiedad de la familia García de la Huerta, construida como casa patronal sobre una superficie de terreno de 2 hectáreas, de los cuales 450 metros cuadrados se encuentran edificados.

La casona es de estilo neoclásico con reminiscencia francesa adaptada a la zona, concepto presente en gran parte de los fundos chilenos y patio en forma de “U”, macizos muros de adobe (80 centímetros), levantados sobre cimientos de piedra y cubierta de “teja muslera”, material proveniente de las entrañas del cerro Chena.

En su frente tiene una escalinata central que accede a un hall con barandas, sobre éste un frontón triangular decorado con madera recortada (estilo Gingerbread).

Casa Patronal: Construida en el siglo XIX, de planta cuadrada y patio central. A los costados de su escalinata principal encontramos a “Las Dianas”, bellas esculturas que exhiben a dos mujeres descalzas que sostienen los faroles que iluminan el frontón triangular decorado con madera recortada que da paso a un hall de esbeltos pilares.

Patio Central o Interno: Tres accesos a través de la casa, nos muestran las escalinatas que nos conducen a él.

El piso cubierto de adoquines de cemento eran el cimiento de dos fuentes de pared de iguales características, éstas poseían una gárgola de león; en aquellos años símbolo de poder y riquezas. Durante su restauración, posterior al terremoto de 2010, desaparecieron, dando paso a un patio multipropósito.

La familia García de la Huerta compró al fisco una parte de la extensa zona de los “Llanos de Lepe” y se constituyó como uno de los fundos más importantes hasta la primera mitad del siglo XIX. El fundo Casas Viejas, se extendía desde el sector del cerro Chena hasta la villa de San Bernardo.

Aprovechaba las aguas desviadas del río Maipo por medio del canal Espejino para satisfacer sus necesidades de riego, principalmente. La familia fue propietaria además de una de las primeras fábricas de la provincia que se ocupó de la producción de ladrillos y tejas, las famosas “Tejas de Chena”.

Hacia comienzos del 1900 (fecha aún no exacta), se construyó esta hermosa casa patronal como lugar de agrado y veraneo, justo en el límite poniente de la ciudad. Veinte años más tarde, se inauguró el atractivo parque que convocaba a la elite capitalina.

La casa fue construida siguiendo el ejemplo de los edificios de la élite colonial (llamada construcción de patio cerrado), pero diseñada de acuerdo a un estilo neoclásico. De hecho, casi todos sus materiales de construcción fueron importados de Europa y Estados Unidos, como es el caso del pino Oregón, usados en los pilares de la planta baja.

Hasta el momento, según informaciones, dejaría de funcionar exclusivamente como recinto cultural para dar paso a oficinas municipales.

Cabe destacar que nunca ha sido declarada monumento nacional, pero sí posee un alto interés histórico.

 


 

Estación de Ferrocarriles

 

S i bien la estación no es la misma de antaño, aún conserva su dinámica viajera para quienes visitan la Capital o continúan su camino hacia el sur.

“La Estación de Ferrocarriles de San Bernardo, se contempló como un punto intermedio en el primer tramo del proyecto del Ferrocarril del Sur, que uniría las ciudades de Santiago y Rancagua. El trabajo de construcción del tendido ferroviario hasta San Bernardo finalizó en 1857 y el 15 de septiembre de dicho año, fue inaugurado en una ceremonia solemne por el Presidente Manuel Montt. El primer viaje en tren entre Santiago y San Bernardo permitió a los sorprendidos viajeros recorrer una distancia de 16 Kilómetros en veinte minutos. El edificio de la Estación de San Bernardo, al igual que el de San Francisco de Mostazal en Rancagua, siguió el patrón de la Estación Alameda de Santiago, distinguiéndose por la elegancia de su arquitectura, en la que resaltan sus corredores y pórticos, con columnas y arcos en madera ornamentada” . * (CMN)

Lamentablemente, el terremoto de 2010 dejó cicatrices visibles en toda su estructura y desde entonces el edificio principal está cerrado al público, exhibiendo un notorio abandono de parte de la empresa EFE, que además no ha puesto en valor todo el enorme significado de este Monumento Nacional y la importancia para la ciudad de San Bernardo, muy por el contrario, ha preferido mantenerla cerrada, sin uso y sin mantención e incluso uno de sus edificios contiguos, donde funcionaba un archivo sufrió un grave incendio que lo destruyó por completo.

Es de esperar que tomen acciones urgentes, de lo contrario el tiempo y el olvido harán lo suyo.

Su período de construcción es del siglo XIX (1857), sobre una superficie edificada de 5.000 metros cuadrados y una altura principal del edificio de 14 metros.

Su estructura es de muros de albañilería de 45 centímetros de ancho, pegados con mortero de cal, arena y estuco a polvillo.

Los tabiques interiores son de madera con relleno de adobe, mientras que la techumbre, puertas, ventanas, pisos y pilares de corredor exterior de madera de pino oregón.

El edificio es un volumen rectangular de un piso rodeado por un corredor porticado de altos pilares octogonales de madera con base de piedras talladas.

El edificio de la Estación de Ferrocarriles fue declarado Monumento Histórico por Decreto N° 6006.

Estado actual de la Estación donde demuestra su falta de mantención en techos, pintura exterior y maderas

Clásica postal de la vieja Estación en sus mejores tiempos



Fotografía: Consejo de Monumentos Nacionales y Archivo propio
Ficha RM, Inventario del Patrimonio Cultural Inmueble de Chile

PARA CONOCER MÁS:
DECRETO N° 6006


 

Mercado Municipal

T odas las ciudades tienen un mercado, y en muchos casos es un centro neurálgico donde se combinan comercio, historia e identidad.

Lamentablemente, en el caso de San Bernardo, este emblemático edificio, construido entre 1948 y 1957, se encuentra semi abandonado y a la espera de una puesta en valor que revitalice su uso y lo ponga al centro de la actividad comercial, junto a todo el barrio.

El arquitecto original fue Emilie Keller Beaumont y fue pensado desde siempre como mercado de abastos, levantado sobre una superficie de 3.600 metros cuadrados, de los cuales más de 2.700 metros cuadrados están construidos.

Su estructura recuerda a otros grandes galpones llenos de vida cultural y gastronómica, a pesar de ubicarse a un par de cuadras de la plaza y muy cerca la estación de ferrocarriles, no ha podido emerger como polo turístico y patrimonial.

Los barrios comerciales son puntos de encuentro y de servicios, son fuente de trabajo y crecimiento de pequeñas empresas, entonces engloba un sector más amplio, vale decir el Mercado Municipal, más todo el cuadrante que abarca las calles Arturo Prat, Barros Arana, San José y Victoria, con sus numerosos locales comerciales, muchos de ellos reconocidos.

Este edificio de hormigón armado y muros de albañilería confinada, ha sido intervenido en diversas ocasiones (1960, 1980 y 2010).

 


 

Escudo de San Bernardo

 

E ste cuadro pintado y enmarcado sobre una base de madera se encuentra en la antigua Gobernación de Maipo, hoy Delegación, junto a otros cuatro más que simbolizan las comunas que componen la provincia de Maipo; Calera de Tango, Buin, Paine y San Bernardo.

Es importante conocer la historia y el simbolismo que exhibe nuestro escudo comunal, así como su componente heráldico.

“Cuartelado en cruz en que el primero y el cuarto son ajedrezados en plata y rojo, que simboliza el campo de batalla de Maipo.

En el segundo cuarto en fondo de oro, tres cerros en verde que representan a los cerros de Chena y en su base tres cintas de plata en fondo de azul y en primer plano una campiña. Este cuarto fue tomado del antiguo sello municipal y simboliza Tres Acequias, el asentamiento más antiguo del sector.

Sobre el tercer cuarto en fondo de oro posee en su centro un árbol y a su pie una loba amamanta a dos cachorros, que representa el escudo de armas de la familia de don Domingo Eyzaguirre, fundador de la ciudad. Sobre los cuatro cuartos y en su centro, un escudo rojo con tres estrellas de oro de cinco puntas adornadas de laureles de oro, en homenaje al general O’Higgins y sobre el escudo un penacho tricolor. Sobre el escudo general el timbre, la corona mural de oro de las municipalidades de Chile”.

 


 

Acequias Patrimoniales

 

E xisten a lo largo y ancho de San Bernardo, convivimos con ellas a diario, y lentamente las vemos desaparecer, secándose, con delgados hilos de agua que apenas logran acariciar añosos árboles.

Así es, nuestro escudo comunal exhibe el símbolo de las acequias, con tres cursos de agua, canalizadas por Incas y posteriormente por Jesuitas, en el pueblo histórico del mismo nombre.

La canalización del río Maipo permitió regar las tierras de los “Llanos de Lepe”, para enriquecerlas de vergeles, vida e hijuelas dotadas de agua.

“Don Domingo Eyzaguirre, señalará el agua necesaria para cada hijuela, formándose un plano que demuestre la distribución, y se presentará al supremo Gobierno para la aprobación y para ordenar que a costa del Erario se saque la toma principal de la que deben los particulares compradores costear sus respectivas acequias para el regadío de sus hijuelas”, dice el documento de fundación de la Villa de San Bernardo, firmado el 8 de febrero de 1821.

Ya sabe, ¡nuestras acequias con patrimoniales!, debemos apreciarlas, cuidarlas y en lo posible ponerlas en valor.

 


 

Fundo El Mariscal

 

E l Mariscal toma el nombre de uno de sus propietarios, José Joaquín Prieto, militar y Presidente de la República entre 1831 y 1841.

En 1874, es mencionada como propietaria la señora Mercedes Ignacia Tocornal Velasco, viuda de Manuel Antonio Tocornal Grez, Rector de la Universidad de Chile, Ministro de Justicia y del Interior de los Presidentes Montt y Pérez.

En 1927, la propiedad pasó a manos de Enrique Morandé Vicuña.

La casa central es patronal, construida en la primera mitad del siglo XIX, sobre una superficie edificada de 1.600 m cuadrados, aproximadamente y un terreno de 200 hectáreas.

Los muros son de adobe, el piso varía entre cerámica y madera, su volumen consta de un pabellón simple y un corredor perimetral, y éste se comunica con la casa por un zaguán con reja de fierro forjado.

La casa principal, en torno a un patio cuadrado, posee un largo corredor hacia un frondoso parque bien conservado y éste lo separa del camino hacia un capilla.

Posee bodegas para almacenaje de vinos.

 


 

Capilla de Tres Acequias

 

S e trata de una de las capillas más antiguas y tradicionales del pueblo histórico de las Tres Acequias, ubicada en el mismo sector donde se desarrolló la Batalla o Combate entre fuerzas comandadas por José Miguel Carrera y Bernardo O’Higgins el 26 de agosto de 1814.

En las proximidades se encuentran vestigios de este enfrentamiento armado, principalmente cañones, y con mayor precisión artilugios, como balas que aún yacen enterradas a centímetros del suelo.

Se dice también que bajo el piso de esta capilla se encuentran los restos mortales de muchos soldados que participaron en esta cruenta lucha.

Tal vez, como cuentan los lugareños, era visitada por el mismísimo Manuel Rodríguez mientras buscaba reclutar campesinos para sus luchas, lo cierto es que llama la atención su campanario de latón y toda la construcción de madera y adobe que ha resistido el paso del tiempo y de muchos terremotos.

Las imágenes corresponden a antes de su “reconstrucción”, hoy se encuentra en muy buen estado, aunque con algunas modificaciones estructurales que no respetaron su originalidad.

 


Placas desaparecidas de nuestros monumentos nacionales

 

E s legítimo preguntarse, ¿qué sucedió con la placa de bronce elaborada por los trabajadores de la Maestranza Central de Ferrocarriles de San Bernardo?, declarada Monumento Histórico, junto a todo el conjunto arquitectónico y sus talleres.

¿Y, la placa que se encontraba en la Estación de Trenes de San Bernardo?, que también fue declarada Monumento Histórico.

Ambos testimonios, simplemente…desaparecieron.

La Placa de Bronce, protegida por esta declaratoria, fue un regalo realizado por los trabajadores a su Director y fue elaborada por ellos en las mismas dependencias de la Maestranza, constituyendo un valioso patrimonio para todas y todos quienes, de alguna manera, estuvieron relacionados con la Maestranza de San Bernardo.

Dada la importancia y el significado de esta placa, la Empresa de Ferrocarriles del Estado la ubicó en la sede central de la empresa, en calle Morandé 115, desde donde se esfumó.

Medía 92 x 64 centímetros y se leía: “Maestranza Central de los FFCC del E. Se inició la construcción en el año 1916, siendo Director General don Alejandro Guzmán S., Jefe del Departamento de Tracción y Maestranza don Julio Santa María S.M., e Ingeniero Jefe de la construcción don Rafael Edwards S.

Se empezó la explotación el año 1920 con don José Aldea S. como Ingeniero Jefe”.

Tampoco se sabe nada de la placa que se encontraba al exterior de la estación de ferrocarriles de San Bernardo, cada vez más deteriorada, que daba cuenta de su restauración en 1993.

 


Fundo Rinconada de Chena

 

A l final del camino La Vara, al poniente de la Panamericana Sur encontramos este fundo, hijuela de la estancia de Chena o de Perochena como se llamó al propietario del S. XVIII, a su vez hijuela de la estancia de Tango, con el nombre de San Nicolás.

Fue de José Pérez García (1726-1814), autor de la Historia de Chile, luego de su hijo Santiago Pérez Salas y a su muerte se dividió entre sus hijos Pérez Mascayano, de los cuales José Joaquín, fue Presidente de la República (1861-1871).

Rinconada de Chena se asignó a José Santos Pérez, fallecido en 1869, y lo heredó su hija Amelia Pérez Estman, casada con su primo Enrique Figueroa Pérez, antepasados de los actuales dueños.

La casa patronal fue edificada en 1850, el resto de las construcciones y el parque son de 1870 a 1880, aproximadamente.

El conjunto total es residencial, de 41 hectáreas. En 1920 se construyó reja con zócalo de ladrillo, por seguridad.

Sufrió una gran modificación entre los años 50-60, cuando se edificó un segundo piso en la parte central y un corredor atrás del cerro.

La construcción debió iniciarse hacia 1830-40, al dividirse la estancia de Chena, sobre una ladera del cerro, en torno a un pequeño patio interior. Existen grandes árboles con especies exóticas.

 


 

Colegio Eliodoro Yáñez Ponce de León

 

E s una de las escuelas más tradicionales del sector, ubicada en la localidad de Lo Herrera casi al llegar a El Barrancón.

Su período de construcción data aproximadamente de 1913, sobre una superficie de 300 m2, de un solo piso y una altura de 8 metros.

Su volumen original, más antiguo, tiene una planta con forma de “T”, en la parte superior domina un frontón triangular con decorado de madera.

Sus ventanas son rectangulares y presentan divisiones horizontales en la parte superior, mientras que la cubierta de la casa es de zinc.

La gran hacienda de Lo Herrera, propiedad de don Eliodoro Yáñez, contaba con pulpería, retén de carabineros, colegio y capilla.

Su superficie total era de 3.278 hectáreas, sin considerar las 650 hectáreas más de islas de río. De las 3.278 hectáreas, 2.260 eran planas y regadas con el canal propio denominado Arriagada y la tercera parte de las acciones del Canal San Vicente; 128 hectáreas eran de rulos y faldeos suaves; y 890 hectáreas eran de cerros pastosos en la primavera y con gran abundancia de espino.

En esta hacienda existían 3 grandes estanques donde era almacenada agua de sus canales durante la noche, aprovechando los derrames y sobrantes para regar la parte más baja denominada “Hijuela del Romeral”.

Esta forma de aprovechamiento del agua dificultaba la división de esta hacienda, que era la mayor superficie regada en todo Santiago.

Su ramo de explotación eran los cereales y el trigo blanco, con una producción media de 30 quintales métricos por hectárea y cebada Chevalier, con una producción de 45 quintales métricos.

Se dedicaba a chacarería unas 200 hectáreas, principalmente de frijoles y maíz, continuada de explotación de enfardadura de pasto prensado (alfalfa) de 65 a 70 kilos cada uno, con una producción media anual de 50.000 fardos.

Otros ramos de explotación era la crianza de vacunos “Durham”; lechería (cuya leche era enviada diariamente a Santiago en carretela). Crianza de lanares, fabricación de carbón y otras.

Existían grandes plantaciones forestales de eucaliptos, cipreses y álamos, a orillas de los potreros y en faldeos del cerro.

La hacienda tenía un desvío propio de la línea central a sus bodegas que arrancaba del paradero “Río Maipo”, con una longitud de casi dos kilómetros.

Su pasto prensado era movido por una turbina Leffel de 90 H.P. que se utilizaba para producir además luz eléctrica.

Contaba con espaciosas habitaciones, seis hectáreas de huerto frutal y hortalizas, 120 casas de material sólido para empleados e inquilinos.

Sería importante incorporar esta propiedad a un circuito histórico junto a todo el pueblo de Lo Herrera que todavía conserva su aire campesino y sus tradiciones rurales.

 


 

La “Casa del Pilar”

 

L a casa está ubicada en Arturo Prat 722, esquina Urmeneta y fue construida en el siglo XIX sobre una superficie edificada de 300 metros cuadrados, aproximadamente y un terreno de 625 metros cuadrados.

Antiguamente era una casa urbana de estilo colonial, con adobe de 80 centímetros, piso de madera y techada con tejas de arcilla.

Lo que más llama la atención es un pilar de piedra que adorna la esquina de la casa y parece sostenerla. Su función era protegerla contra los golpes de los carruajes, una especie de “parachoques”.

Las casas-pilares eran populares en la época colonial, además poseían encanto y belleza arquitectónica. Algunos pilares eran cuidadosamente labrados en madera, otros los fabricaban con roca tallada, así se aprovechaba mejor el espacio de las esquinas, para permitir el libre tránsito de los peatones y sostener los segundos niveles de las casas.

En el caso de esta casa, el pilar se encuentra adosado al vértice y además cumplía la función de facilitar el giro de las carretas de bueyes al dar vuelta a la esquina.

 


 

La locomotora “73”

 

R ecorría los patios interiores de la Maestranza Central de San Bernardo a través de una trocha de 60 centímetros.

Orgullo de ingenieros y Aprendices de la Maestranza, esta locomotora pequeña prestó un gran servicio durante la década de los ’70 hasta su ubicación simbólica porque era visitada todos los años durante el mes de octubre para recordar y conmemorar el terrible asesinato de 11 obreros maestrancinos durante el Golpe de Estado, por lo tanto para el mundo de los Derechos Humanos en nuestra comuna esta pieza histórica del ferrocarril representa mucho más que una simple máquina, sino más bien demuestra todo el abandono y la opresión que se hizo sentir durante los años más oscuros de nuestro país y el “desarme” de la Estatal de Ferrocarriles que vendió todas sus reliquias a privados, como es el caso de la “73”, fabricada íntegramente en la Maestranza y que terminó en el patio de una casa como vemos en la imagen superior, mientras que en la inferior cómo se conservaba en los talleres.

Es de esperar que con el tiempo, nuestra sociedad encuentre el verdadero valor de la historia en todas sus dimensiones, agregando justicia y reparación para las víctimas y sus familias, y la “73” regrese a casa.

 


 

La locomotora “5057” de Chiloé

 

Se distinguen claramente las siglas “M.S.B”, Maestranza de San Bernardo, N° 5057, tipo b

Imagen del accidente que derribó la locomotora sacándola de su base

 

U no de nuestros tesoros históricos se encuentra en la isla grande de Chiloé, se trata de la locomotora Herschel 5057, trasladada desde la Maestranza de San Bernardo hacia la ciudad de Castro en los años ’80.

El traslado de la locomotora se convirtió en toda una odisea, que incluyó un viaje de más de 1.000 kilómetros, primero a Puerto Montt y después vía carretera hasta Chiloé, incluyendo el trasbordo en el canal de Chacao. Una “minga” de centenares de personas colaboró para descargarla y montarla frente al mar.

En 2014, un automovilista de 88 años chocó contra esta locomotora y en menos de 15 segundos la derribó completamente, sacándola de su base.

Imágenes: Diario La Estrella de Chiloé y "Ferrocarriles del Cono Sur"

 


 

Piedra, homenaje a Clara Solovera

 

E sta piedra se encuentra en la Plaza y por lo general pasa desapercibida ante los ojos de la multitud por su forma y deterioro evidente que deja ver una frase esculpida.

La frase dice lo siguiente: “En tus rejas de rosas floridas te dejé prendida mi mejor canción.

San Bernardo, pueblito querido, te llevo dormido en mi corazón. Clara Solovera 1974″

Clara Solovera, maestra y folklorista, autora de “Chile Lindo” (1948), entre muchas otras composiciones, posee un extenso legado musical y pedagógico.

Vivió en San Bernardo, cursó sus estudios primarios y se casó con el médico Pablo Toledo Alvarado, de quien enviudó y tuvo tres hijos.

Clara, “Mamita Clara”, merece mucho, mucho más, sin desmerecer la piedra que no ha sido puesta en valor, pero que exhibe una deuda patrimonial, ni más ni menos que en la mismísima “Capital del Folklore de Chile”.

 


 

Casa del escritor Baldomero Lillo

 

U no de los más grandes y reconocidos escritores es Baldomero Lillo, autor de “Sub-terra” y “Sub-sole”, entre otras obras magistrales de nuestra literatura.

Baldomero Lillo vivió en San Bernardo y sus restos descansaron durante muchos años en el Cementerio Parroquial de San Bernardo hasta un pleito judicial que ordenó su traslado a la ciudad de Lota donde vivió su infancia.

Una placa recordatoria ubica el lugar preciso donde vivió en calle O’Higgins casi esquina José Joaquín Pérez.

“Aquí vivió el gran escritor Baldomero Lillo, homenaje del Rotary- Club con motivo del cincuentenario de su obra Sub-Terra, 1954” – dice la placa recordatoria.

 


 

Tumba del poeta Romeo Murga

 

U n lugar de peregrinación para muchos escritores que conmemoran y honran la vida y obra de este gran escritor que nació en Copiapó el 17 de junio de 1904.

En el año 1920, se trasladó a Santiago e ingresó al Instituto Pedagógico de la Universidad de Chile, donde obtuvo el título de profesor de estado en la asignatura de francés. Aquí conoció a Pablo Neruda y otros tantos intelectuales de la época.

En 1923, recibió el primer premio en el elogio a la reina de la primavera con El libro de la fiesta y colaboró en numerosas revistas nacionales como Claridad y Zig-Zag.

El joven estudiante Pablo Neruda, mucho antes de su reconocimiento, vivía en una pensión de calle Maruri en el número 513: “la vida de aquellos años en la pensión de estudiantes era de un hambre completa”, escribió el poeta en sus memorias, reconociendo que escribió mucho más de lo que comió.

Fue de esta manera que conoció al poeta Romeo Murga con quien viajó a San Bernardo con la intención de leer sus poesías, aprovechando los Juegos Florales que se celebraban en la plaza y que culminaba con la coronación de la reina.

Tras breves presentaciones de grupos musicales del pueblo, entró a escena el poeta Pablo Neruda que comenzó a leer con voz profunda y quejumbrosa. Los parroquianos comenzaron a perder la paciencia con tosidos y “chirigotas” a medida que iban riendo.

Ante la nefasta escena, Neruda decidió apurar su lectura y dejar sitio a su amigo Romeo Murga, descrito como un “Quijote de dos metros de altura”, con ropa oscura y raída que leyó con voz aún más quejumbrosa.

El público, con actitud barbárica no pudo “contener su indignación”, comenzando a gritarles toda clase de improperios, conminándolos a irse del lugar bajo consignas de “¡poetas con hambre!, ¡váyanse, no echen a perder la fiesta!”.

Claro está que Neruda nunca volvió al pueblo de San Bernardo, pero sí lo hizo Romeo Murga quien se convirtió en un vecino más, a tal punto que encontró la muerte a temprana edad el 22 de mayo de 1925 y sus restos descansan en el Cementerio Parroquial de San Bernardo.

Su lápida en el Cementerio Parroquial de San Bernardo

 


 

Casa de Augusto D’Halmar

 

E n medio de la ciudad, la casa de Covadonga N° 312 esquina Bulnes, pasa inadvertida, formando parte de un collage arquitectónico difícil de distinguir.

Como las viejas casonas de la Villa de San Bernardo, ésta fue construida de adobe y tejas, sus muros altos desembocaban en grandes habitaciones.

Aquí, vivió Augusto Goemine Thomson, más conocido como Augusto D’Halmar, el gran escritor que formó parte de la Colonia Tolstoyana y del Grupo de los 10, ganador del Premio Nacional de Literatura en 1942, nacido en 1882, hijo de un navegante francés.

Escribió el reconocido libro “Juana Lucero”, además de otras obras que traspasaron múltiples generaciones, entre ellas: Vía Crucis, al Caer la Tarde, la Sombra del Humo en el Espejo y muchas otras más.

En San Bernardo, el aire puro, las acequias correntosas, los paseos por la plaza y la tranquilidad hicieron germinar esta colonia agrícola-cultural junto a Fernando Santiván y Julio Ortíz de Zárate, entre otros.

La casa fue demolida y en su lugar opera una casa comercial, sin embargo, con un poco de observación podrán descubrir una placa que indica el lugar exacto donde el escritor vivió.

No obstante es un gran desafío para nuestra ciudad realizar un circuito que incluya la casa de Manuel Magallanes Moure, Baldomero Lillo, Andrés Bello y la tumba del poeta Romeo Murga.

Casa de Augusto D’Halmar en 1960

Casa de Augusto D’Halmar en la actualidad, sólo se distingue una placa recordatoria que indica el punto histórico

 


 

Piezas arqueológicas Cementerio Los Valientes de Nos

 

P iezas arqueológicas encontradas en cementerio “Los Valientes de Nos”, sitio funerario incáico 1400-1540 DC

Las piezas forman parte de la colección del Museo Nacional de Historia Natural, 28 tumbas y más de 100 piezas cerámicas.

Las intervenciones arqueológicas estuvieron a cargo de Julie Palma en 1970 y Loreto Suárez en 1980.

 


 

Piezas arqueológicas Pukará de Chena

Éstas son las únicas piezas arqueológicas conocidas encontradas en el Pukará de Chena enteras, cerámicas y metálica respectivamente. Son parte de la colección del Museo Nacional de Historia Natural.

El Pukará de Chena es el único sitio arqueológico con Arquitectura Monumental en la Región Metropolitana, declarado Monumento Arqueológico (Ley 17.288) decreto 622 del 17 de agosto de 1978.

Las principales intervenciones arqueológicas son las siguientes:

Rubén Stehberg 1976-1977 (excavaciones)
Rubén Stehberg 1978 (museo de sitio)
Catherine Westfall 2007-2008

 


 

Mojón de Camino y Marca Geodésica

 

E l “Mojón de Camino” de Avenida América aún se encuentra en una de sus esquinas, si embargo el municipio realizó una especie de “restauración”, sin respetar su integridad, materialidad e historia, en vez de esto lo rellenó con cemento, terminando totalmente “desfigurado”. La imagen es un archivo de 2004, antes de su intervención.

Estas construcciones patrimoniales por cierto, pasan desapercibidas, pero alguna vez cumplieron un rol importante en nuestra ciudad y muchas personas no conocen su historia y procedencia.

El “mojón de caminos”, sirvió de testigo a caminantes y viajeros, para fijar los linderos o términos fundacionales de la ciudad. Los hay por todo el mundo y son muy antiguos; algunos están construidos de piedras y otros de ladrillos.

En España, son utilizados para señalar caminos y rutas de peregrinación, para de esta forma trazar un camino seguro.

En San Bernardo, las tierras fueron “amojonadas”, es decir se instalaron para indicar los límites territoriales de la Villa.

Otra curiosa señal se encuentra en el parque de Avenida Colón, y al parecer se trata de una marca o vértice geodésico, destinado a informar el punto exacto sobre el nivel del mar y que forma parte de una red más extensa.

La antigua placa metálica está adosada a un pilar de cemento y es posible leer las inscripciones “Estado Mayor Jeneral. Metros sobre cero normal”.

Se desconoce la data y si faltan algunos elementos para una mejor identificación y uso.

 


 

Antigua casa fundo Las Lilas de Nos

 

C asa patronal, fundo las Lilas de Nos, que perteneció a la familia García de la Huerta.

Esta imagen fue tomada en 2006, antes de la “reconstrucción” de la casa y llama la atención su marcado estilo “Georgian”, pero adaptado a vivienda chilena, con patio central en forma de “U” y a los costados dos especies de “Cycas”, plantas muy antiguas de la familia de las “Cycadophytas”, parecidas a palmeras y que son consideradas fósiles vivientes ya que provienen de la época anterior a los dinosaurios.

La propiedad perteneció a don Carlos García de la Huerta, ubicada a pasos de la estación de ferrocarriles de Nos.

Sus terrenos originales se extendían a uno y otro lado de la línea del ferrocarril, 500 hectáreas aproximadamente, planas, regadas con 52 regadores del canal Ochagavía y derrames de las propiedades ubicadas al oriente de ella (derrames adquiridos).

El Canal Espejino, que era muy caudaloso, lo cruzaba, generando gran fuerza hidráulica para mover una turbina que electrificaba todas las instalaciones.

Era un fundo productivo de leche, pasto prensado y crianza de animales finos; “Holstein Friesian”, trigo, cebada inglesa, fábrica artesanal de mantequilla panificada, incluso una viña de uva francesa.

El señor García de la Huerta, en junio de 1919, compró a don Domingo Tocornal Matte casi la totalidad de su criadero, en total más de 200 animales, entre vacas, vaquillas y toros finos, estos últimos importados de Estados Unidos.

La población de Las Lilas llegó en su mejor época a 500 habitantes entre hombres, mujeres y niños, 50 casas construidas con techos de fierro acanalado, espesas murallas de adobes, tres piezas, corredor y huerto.

El Señor García de la Huerta, como alcalde de la Comuna de San Bernardo-1915-1921, abrió el camino que une esta ciudad con la Estación de Nos (4 ½ kilómetros).

Hoy, pertenece a una empresa del sector (Molymet).

 


 

Placa casa de Manuel Magallanes Moure

 

E sta placa fue instalada en las afueras de la casa donde vivió el poeta Manuel Magallanes Moure, en calle José Joaquín Pérez.

En este testimonio conmemorativo, leemos: “Este fue el hogar del poeta Manuel Magallanes Moure. Homenaje del Ateneo San Bernardo 31-X-1950”

Es importante conservar este tipo de hitos y agregar nuevos, configurando así una “ruta patrimonial” y ejes históricos por toda la ciudad.

 


 

Monumento a don Domingo Eyzaguirre

 

E n 1872 se nombró una comisión para la construcción de este monumento e iniciar una campaña de recaudación de fondos.

En un comienzo, se pensó que el escultor Nicanor Plaza trabajaría la figura en mármol, sin embargo fue fundida en bronce en la Escuela de Artes y Oficios de Santiago, descansando sobre un pedestal con lozas traídas de las canteras de Regolemo, del departamento de Caupolicán e inaugurada el 9 de febrero de 1884.

La estatua mide 2 metros 55 centímetros de altura y 10 centímetros de espesor del zócalo donde descansa: “Está de pie, su frente mira al sur, a su derecha está un “pie de cabra”, emblema del Canal de Maipo, una de sus importantes obras, apoyando ligeramente la mano derecha en ese pie de Cabra, y a la izquierda, a la altura del pecho, figura en bronce un rollo de papel medio desenvuelto, en el cual está trazado el plano de la ciudad de San Bernardo, con su capa terciada negligentemente y en actitud meditabunda, estudia el plano de la ciudad”.

 


 

Pupitre Escuela Vocacional

 

A ntiguo pupitre de la Escuela Vocacional de San Bernardo, fabricado en madera.

Es una pieza histórica importante de la ex Escuela Vocacional de San Bernardo, en calle Covadonga.

Moda, Juguetería y lencería eran algunos de los cursos que se impartían regularmente en esta vieja casona que aún sigue en pie.

Se desconoce el paradero de este pupitre, que sin embargo podría ser rescatado para exhibirlo en un futuro museo.

 


 

La Bomba Victoria

 

E sta reliquia a vapor se conserva en la Primera Compañía de Bomberos de San Bernardo, manufacturada por la “Waterous Engine Works Co. Ltda.”, ciudad de Brantford, Canadá.

Esta pieza histórica se encuentra operativa hasta nuestros días en excelentes condiciones mecánicas y prestó servicios en el cuerpo de Bomberos de nuestra ciudad hasta los años ’30, aproximadamente.

Bautizada como “Victoria”, en honor del antiguo Departamento administrativo cuya cabeza provincial era San Bernardo. La máquina tiene una caldera de 560 galones, cilindro a vapor y pitones de bronce,  tirada por dos caballos

Fue adquirida al Cuerpo de Bomberos de Santiago en 1922 por un valor de $8.000, sin embargo su historia se remonta a 1884, año que fue adquirida para apagar incendios entre 1900 y 1923.

 


 

“Pie” o “Pata de Cabra”, Río Maipo

 

E n la ribera del río Maipo era posible divisar estos artilugios de madera y piedra, instalados estratégicamente para cursar las aguas y canalizar el afluente del río durante la construcción de la gran obra del Canal del Maipo, empresa impulsada por don Domingo Eyzaguirre, fundador de nuestra ciudad.

“La construcción del canal San Carlos se reactivó a fines de la Colonia, pero debido al inicio del proceso independentista

Don Domingo Eyzaguirre, realizó una eficaz labor que permitió su inauguración parcial en 1820. Sin embargo, aún faltaban muchas obras anexas para que el canal cumpliera su objetivo, reanudándose los trabajos con muchas dificultades debido a la falta de fondos del gobierno y la lenta venta de regadores del canal. En esta situación se encontraba la construcción del canal San Carlos cuando, durante el invierno de 1827, enormes temporales dañaron seriamente las obras.

Enfrentado a esta emergencia y faltos de fondos, el gobierno de Ramón Freire decidió ceder todos sus derechos sobre el canal a los propietarios de regadores, quienes eran a su vez, dueños de los principales predios al sur de Santiago, para que se hicieran cargo de su reparación y término. Estos propietarios de regadores, bajo el liderazgo de Domingo Eyzaguirre, se hicieron cargo del canal a través de la denominada Sociedad del Canal de Maipo, el 5 de julio de 1827.

Dos años después, en 1829, se concluyó el canal San Carlos. Éste tomaba las aguas en el río Maipo y las depositaba en el Mapocho. De su troncal principal nacía una red de canales menores que llevaban el agua a los fundos y chacras del sur oriente de Santiago, logrando cambiar en pocos años el paisaje agreste que presentaba este territorio. De esta forma, a largo del siglo XIX, alrededor de noventa mil hectáreas agrícolas fueron regadas por la red de canales de la Sociedad del Canal del Maipo”

Este importante símbolo ha desaparecido lentamente por las constantes modificaciones y trabajos extractivos en la ribera del río Maipo y no se ha decretado su conservación o puesta en valor.

Fuente: Memoria Chilena

 


Monolito en memoria de 11 obreros maestrancinos

 

M onolito que recuerda a 11 obreros ferroviarios de la Maestranza Central de San Bernardo, asesinados durante la dictadura militar chilena.

Dos placas adosadas a una estructura de cemento y bordeadas por una cruz compuesta de durmientes originales componen el monolito en memoria de las víctimas donde se lee:

“En recuerdo perenne a la memoria de nuestros compañeros fusilados el 06 de octubre de 1973.

Que su recuerdo sirva para reafirmar nuestra vocación democrática y el compromiso con los derechos inalienables del hombre.

Sindicato Trabajadores Ferroviarios Mtza. San Bdo.”

Mientras que la segunda placa conmemora cada uno de sus nombres:

“A nuestros compañeros, Alfredo Acevedo P., Roberto Ávila M., Raúl Castro C., Hernán Chamorro M., Manuel González V., José Morales A., Adiel Monsalves M., Arturo Koyck F., Pedro Oyarzún Z., Joel Silva O., Ramón Vivanco D., Q.E.P.D.

San Bdo. 06-Octubre-1990″

 


Estandarte Batallón del Departamento de La Victoria

 

  

A ño: 1880, Colección textil Museo Histórico Nacional

Largo 117,5 cms. – Ancho 110 cms.

Estandarte Chileno, confeccionado en seda color celeste, llevando ambas caras bordadas. Una cara lleva una corona de laurel con leyenda al centro ” Batallón del Departamento de la Victoria” todo hecho con hilo metálico dorado. La otra cara lleva al centro el escudo chileno bordado con hilos de seda en los colores azul, rojo, blanco y tonos de café, siendo la base bordada con hilos metálicos dorados. En tres orillas, tiene terminación de flecos metálicos color dorado.

Fue adquirido por el Museo Histórico Nacional a la Municipalidad de San Bernardo.

No se encuentra en exhibición a público. (SURDOC)

 

Cuando la ciudad es un Museo

 

Máscara Mortuoria Manuel Magallanes Moure

 

A ño 1924 – Museo Histórico Gabriel González Videla.

Objeto mortuorio usado para recordar la fisonomía de una persona.
Compuesto por el positivo de un molde, de un retrato de rostro masculino, con la nariz prominente, frente amplia y ojos cerrados. Fabricada en yeso policromado, blanco marfil con encarnaciones rosadas, color negro en el cabello y parte del cuello. Tiene un gancho metálico posterior para la sujeción.

Corresponde a la máscara mortuoria del escritor Manuel Magallanes Moure (1878-1924) – (SURDOC)

 


Moneda Canal San Bernardo-Maipo

M oneda “La Trucha del Maipo”, construcción de canal de Maipo, 1821 – Museo de Artes Decorativas.

Moneda circular en cuya cara se presentan un grupo de volcanes y en su sello una franja horizontal con una cruz, se distingue la frase “República de Chile”.

Recordemos que la ciudad de San Bernardo cumplió 200 años de vida y fue fundada por don Domingo Eyzaguirre.

Es una moneda muy escasa y fue creada para pagar a los jornales que participaron en la construcción del canal. Primera moneda acuñada en cobre en la Casa de Moneda de Santiago.

 


 

Butacas ex Teatro Venus de San Bernardo

 

B utacas del ex Teatro “Venus” de San Bernardo, en buen estado de conservación.

Color café, madera y cuero, con detalle ilustrado en relieve al centro de cada butaca.

 


Cañón Batalla de las 3 Acequias

 

C añón usado en la Batalla de las 3 Acequias, hecho ocurrido el 26 de agosto de 1814 en el pueblo histórico del mismo nombre, en San Bernardo, que enfrentó a las tropas de Bernardo O’Higgins y José Miguel Carrera.

Se encuentra empotrado sobre una base de cemento y piedras junto a un letrero que dice: “Cañón de Guerra descubierto en este lugar que fue utilizado por huestes O’Higginianas y Carrerinas en el Combate de Tres Acequias 26 agosto 1814”.

 


Rueda Ferrocarril Maestranza

 

U na de las dos ruedas de ferrocarril ubicadas en el Parque Central de Villa Maestranza de San Bernardo, fabricadas en sus talleres.

Año: 1931, se lee en sus relieves: “FF.CC del E 1931 V 868”.

Lamentablemente no se ha puesto en valor a pesar de los múltiples llamados de atención a las autoridades comunales para su conservación, porque una de ellas intentó ser robada, afortunadamente sin éxito, pero fue arrancada de su base.

Cabe preguntar, ¿por qué no tenemos en San Bernardo un museo de ferrocarriles?, si funcionó una de las Maestranzas más grandes de sudamérica.

 


Mausoleo Socorros Mutuos

 

M ausoleo de la Sociedad de Socorros Mutuos de San Bernardo en el Cementerio Parroquial.

En esta cripta descansaron los restos del destacado escritor Baldomero Lillo hasta su lugar definitivo en Lota, luego de una controvertida disputa legal entre ambas ciudades.

En el exterior del mausoleo se lee la inscripción original: “Soc. Progreso de Socorros Mutuos de San Bernardo, fundada el 10 de junio de 1900”, mientras que la lápida dice: “Baldomero Lillo, 10 de septiembre de 1923. Aquí descansaron por 78 años los restos de nuestro socio e insigne escritor don Baldomero Lillo Figueroa, siendo trasladado a Lota el 5-4-2002”.

Al menos es lo que exhibe la placa. Nunca se sabe.

 


Tejas de Chena

 

L as famosas “Tejas de Chena”, en algunos de sus modelos, “Musleras”, “Diamante”, y otras que hasta el día de hoy se conservan en las casas obreras ferroviarias de San Bernardo.

La fábrica, lamentablemente terminó de derrumbarse para el terremoto de 2010, en la imagen apreciamos la destrucción total, junto con los galpones y su gran chimenea.

La inscripción de cada teja dice: “San Bernardo G.H.H.”, que correspondería a “García de la Huerta”

 


Caja de Socorro

 

C aja de Socorro, Cruz Roja de San Bernardo.

Baúl para transporte de implementos médicos y medicinas de la “Cruz Roja Chilena, Asociación de San Bernardo”.

Denominada “Caja de Socorro”. Se conserva en buen estado.

 


Antiguo Mimeógrafo Liceo de Hombres

 

M imeógrafo, ex Liceo de Hombres de San Bernardo, hoy Liceo Polivalente Fidel Pinochet Le-Brun.

El tradicional establecimiento educacional fue creado en 1913, y don Fidel Pinochet Le-Brun, fue su primer Director. Destacado profesor y autor del texto de castellano “Crestomatía Española”, para la enseñanza secundaria.

El mimeógrafo era usado en la mayoría de los colegios para hacer grandes cantidades de copias en papel utilizando un “esténcil”.

Este aparato se encuentra en buen estado, pero en total desuso, sin embargo es importante conservarlo porque forma parte de nuestra historia educacional.

 


Diploma Cruz Roja San Bernardo

 

D iploma enmarcado de reconocimiento, 1953.

Diploma exhibe una medalla adherida a cinta tricolor, otorgando relieve a papel dibujado a mano, donde se lee: “La I.Municipalidad de San Bernardo a la Cruz Roja por su abnegada y oportuna ayuda a los damnificados del gran temporal del Invierno último.

15 de noviembre de 1953″ 

 

Se actualiza periódicamente