EL CURATO DE TANGO 1579 – 1878
Por: Claudio Aguayo Lagos
Con Registro de Propiedad Intelectual 2023 – A – 3026
En Avenida Calera de Tango hacia el poniente se encuentra una antigua construcción, que guarda en sus muros una historia centenaria: el origen de la evangelización al sur de Santiago durante la conquista.
Antes de la llegada de los Mercedarios o de los Agustinos o antes de que los Jesuitas se establecieran en el sector, se fundó la llamada “Doctrina de Tango”, el 25 de Diciembre de 1579. La necesidad de la Corona española para cumplir el precepto de evangelizar en el cristianismo a los naturales, se concretó en el lugar llamado “Tango” actual sector sur de Santiago. Y el Curato de Tango es la tercera iglesia más antigua fundada en nuestro país.
El territorio de “Tango” abarcó desde los cerros de cerros de Chena por el norte hasta el río Maipo por el sur, desde el camino de Los Morros por el Oriente hasta los cerros de Peñaflor por el Poniente, una vasta extensión en la cual la Iglesia Católica tuvo la obligación de educar en la doctrina cristiana a los pueblos originarios del lugar, enseñarles el evangelio para transformar su milenaria cosmovisión del mundo y convertirlos definitivamente al catolicismo. Su objetivo final fue bautizarlo para transformarlo en hijo de Dios y también en súbdito de la Corona.
De ello se desprende que el Curato de Tango realizó también, una labor de institución pública entre los años 1579 y 1878, pues tenía que bautizar, casar, entregar los demás sacramentos y sepultar a los indígenas y vecinos en un cementerio que era de su propiedad en el lugar. Es decir, su labor evangélica y de servicio público se extendió durante todo ese periodo.
Como institución pública fue la justificación ética y moral de la conquista del territorio porque tenía el registro de los nacimientos, bautizos y defunciones, cuando todavía en Chile no se fundaba el Registro Civil.
Y cuando llegó la independencia y la República tenía en sus libros el registro de las personas que votaban en las elecciones.
Una de las primeras familias españolas llegadas al sector, fue la del conquistador Domingo de Eraso, quien trajo desde España la figura de un Niño Dios, figura que era reverenciada en forma privada por la familia Eraso dentro de su propiedad. Los sirvientes de la familia aceptaron a la figura del Niño Dios, reconociéndola como parte de su creencia en Dios y comenzaron a hacerle peticiones. Como las peticiones eran concedidas comenzó a correr la voz fuera de la propiedad de los Erasos, que la figura era milagrosa, condición que es conocida en todo Chile.
Ante tales comentarios, la familia Eraso decidió colocar la imagen en el lugar en que aparece la fotografía del Curato. Las personas de todos los lugares visitaban el Curato para pedirle favores al Niño Dios. La figura se mantuvo en el lugar hasta el año 1875, cuando fue definitivamente trasladada a la nueva Iglesia de Malloco aquel año. Es decir, la figura del Niño Dios del Curato de Tango, comenzó a conocerse como una figura milagrosa y con el nombre de El Niño Dios de Malloco. Como se conoce hasta la actualidad.